Fibra Uno es la empresa de fidecomiso más importante a nivel nacional. Este lugar destacado lo ha podido construir desde hace diez años, sobre la base del logro de enormes objetivos económicos, que hoy permiten haber pasado de contar con 13 propiedades en el año 2011, a más de 600 en su portafolio en la actualidad. Este gran progreso se basa en la excelencia de su equipo directivo, en el cual la familia El-MannArazi se destaca por la combinación de formación y experiencia, pero también le han sabido agregar valores y una filosofía empresarial que, a lo largo de los años, se ha ido consolidando hasta el punto de formar íntegramente a la empresa.

Esta empresa de bienes raíces que ya lleva una década operando en el país, ha impulsado además el crecimiento del sector en su conjunto, a partir del convencimiento de que no es excluyente la búsqueda de objetivos individuales y de liderar el rubro en el país, con el crecimiento de otras empresas inmobiliarias en el país. Uno de los valores centrales que conforman la filosofía de FUNO, sugiere que el crecimiento del rubro bienes raíces a nivel nacional, redunda en una imagen más sólida y confiable del mismo, que genera interés para que inversores nacionales e internacionales, observen en este tipo de empresas, una oportunidad indicada para colocar capital fresco, el cual es un punto central para permitir el desarrollo de las empresas.

Conoce a Fibra Uno, y su camino entre 2011-2021

FUNO ha logrado en diez años, lo que muchos Real Estate Investment Trust (Reits) tardaron 30. Es que en el año 2011 cuando de manera oficial la empresa comenzó a operar en México, a los pocos meses empezó a cotizar en la Bolsa Mexicana de Valores, convirtiéndose de ese modo, en la primera empresa del sector bienes raíces en lograrlo. Ese logro generó una nueva dinámica en el sector, en distintas regiones del país, a partir de que nuevos inversores se interesaron en colocar su capital en algunas de ellas. El crecimiento de Fibra Uno ha sido ininterrumpido, y hoy en día es la empresa referencia a nivel nacional, no solamente por sus logros, sino también por su ampliación de objetivos impulsados por sus valores, y las características de sus empresarios.

En el marco de una coyuntura económica mundial complejo, la primera Fibra mexicana ha podido convertirse en una nueva clase de activo para inversionistas institucionales y patrimoniales, que es lo que durante diez años de crecimiento, ha impulsado también nuevas ventanas de financiamiento para el sector. Para poder conseguirlo, FUNO aportó un profundo conocimiento que aplica a su proceso de decisión, el cual se vincula 100% en las bienes raíces, esta experiencia que le aportan sus empresarios y su equipo directivo principal, bajo el mando Andre El-Mann, director general de la empresa, es una de las claves que explica el crecimiento de la empresa, y que la misma haya pasado de contar con un portafolio inicial con 13 propiedades, a una amplia diversificación para un total de 661 al día de hoy, todas enfocadas en los segmentos comercial, oficinas, industrial y otros. En total, si se toman en conjunto la totalidad de sus propiedades, suman un área bruta de más de 10.8 millones de metros cuadrados.

Desde el año pasado, pese al complicado contexto económico  que tuvo México en temas de ocupación y demanda de propiedades, producto de la crisis sanitaria provocada por el COVID-19, FUNO se ha mantenido como líder del sector en ese rubro, logrando sostenerse en más del 90%. El éxito de la empresa entre el año pasado y los meses del 2021, se inscribe en sus objetivos claros, pero fundamentalmente en los valores y la filosofía de la empresa.

Los principales pilares para el éxito de FUNO, son:

  • Su enfoque de crear valor sostenible a través del tiempo. La búsqueda de la empresa por desarrollar políticas vinculadas al mejoramiento del medio ambiente y de un entorno más favorable para la población, se sostiene hace varios años pero en los últimos, ha cobrado un lugar preponderante. Recientemente Andre El-Mann anunció que para el año 2030, la empresa se propone disminuir en un 30%, la emisión de GEI de sus propiedades, que actualmente generan niveles altísimos
  • Diversificación del portafolio en segmentos, clientes y geografías. Le ha permitido a la empresa tener presencia a nivel nacional, buscar las oportunidades regionales más interesantes y atractivas, y de ese modo, tener relaciones con inversores a lo largo del país, a la vez que cobran conocimiento y vinculación directa con empresas del mismo rubro a nivel nacional.
  • Precios competitivos con el valor de aportar una amplia experiencia en el negocio,  que promete ser el primero en rentarse y el último en desocuparse a través del ciclo del negocio de bienes raíces. Para ello, la familia El-MannAraziha conformado un equipo empresarial que se destaca no solamente por su formación específica, sino también por la experiencia y recorrido en el rubro bienes raíces, que permite a FUNO contar con un equipo capaz de operar en contextos favorables, pero también en condiciones negativas y de crisis sin abandonar los objetivos centrales de la empresa.
  • Una estructura financiera sólida, con moderados niveles de apalancamiento.

La conducta y los valores de Fibra Uno en Pandemia

Lo más destacado de este conjunto de pilares, es que los mismos están imbuidos por valores propios de la empresa, que la distinguen por sobre otras del sector a nivel nacional. Para los empresarios de FUNO, es posible combinar sus objetivos económicos más importantes, con la participación y desarrollo de programas de asistencia comunitaria y ayuda social a la población mexicana. Esto ha quedado en evidencia como nunca antes a lo largo de los años, desde los primeros meses del año pasado, cuando la pandemia por coronavirus generó la necesidad del cierre de casi la totalidad de las actividades económicas para evitar la circulación del virus, lo que generó un contexto crítico para la empresa. Lo que podría haber sido una coyuntura propia para la aplicación de políticas de austeridad y re estructuración de los objetivos anuales, para Fibra Uno no significó lo mismo, al contrario. Ante el colapso de los hospitales, producto de la enorme cantidad de personas contagiadas por Covid-19, los empresarios del fidecomiso más importante a nivel nacional, impulsaron la transformación de varias de sus propiedades y las convirtieron en hospitales, y también en escuelas.

Pensando en la recuperación de la normalidad y la paulatina vuelta a las escuelas, para evitar grandes traslados desde los hogares a los centros educativos, FUNO entendió que allí donde era posible impulsarlo, contar con una nueva escuela era una de las políticas más contribuyentes al contexto que podían impulsar.

Lo que resalta de esta conducta de la empresa en contexto de pandemia, es que sus niveles económicos, si bien no han sido los de años anteriores a la pandemia, sí se han mantenido altos en comparación con empresas de otros rubros, a partir de políticas de este tipo. En el mes de marzo, Fibra Uno cumplió diez años ininterrumpidos cotizando en la Bolsa Mexicana de Valores, lo que representó una ocasión ideal para escuchar reflexiones, consejos y proyecciones por parte de Andre El-Mann, director general de la empresa. En ese marco, el empresario no dudó en resaltar las obras impulsadas durante los peores meses de pandemia, las cuales por un lado mantuvieron los niveles de ingresos de la empresa lo más elevados posibles, pero por el otro, dieron un aporte a una necesidad coyuntural que la pandemia había generado. Sobre la base de este doble logro, el empresario no dudó en ninguno de las apariciones y declaraciones públicas, en convocar a nuevos inversores a colocar capital fresco sobre el sector bienes raíces.

Convencido tempranamente de que el rubro inmobiliario sería uno de los de más rápida activación con el retorno de la normalidad social, Andre El-Mann señaló la importancia del papel de inversores nacionales e internacionales para la reactivación de la actividad, para la valorización de las propiedades, y para la generación de empleo.

Para los empresarios de FUNO, el código ético se vincula a los objetivos más importantes de la empresa. El objeto dicho código, cuenta con tres pilares importes:

  • Buscar el fortalecimiento y respeto de los valores, objetivos y estándares que FUNO  se ha marcado.
  • Garantizar un servicio competitivo, de calidad y compromiso con nuestros inquilinos, tenedores de CBFI, proveedores, autoridades y empleados.
  • Respetar el medio ambiente y nuestra competencia.

FUNO por lo tanto, le da la misma importancia a sus ingresos económicos y a sus operaciones, como así también a su código ético, y los valores principales de la empresa, algunos de los cuales se señalan de manera explícita en el sitio oficial de la empresa:

  • Respeto y crecimiento de los colaboradores.
  • Fomentar respeto y crecimiento de todos los colaboradores, para que tener acceso a mejores oportunidades, fomentando el crecimiento económico, personal, profesional y social de todos.
  • Integridad y austeridad
  • Honestidad, responsabilidad y apego a los principios éticos.
  • Pasión por el servicio al cliente

El liderazgo que FUNO ha conseguido en diez años y que hoy le permite ser la referencia de las empresas del sector bienes raíces, es aún más significativo puesto que se monta sobre la base de estos principios y valores, que en esencia, persiguen el crecimiento de sus clientes, como así también de otras empresas del sector, y además, buscan aportan a construir en entorno ambiental más favorable para la población mexicana durante los próximos años.