Para las tiendas de productos esotéricos, negocios de lectura de cartas y elaboración de amuletos, los últimos días del año generalmente son los mejores en cuanto a ventas, y es que mucha gente confía que con esos productos tendrán éxito, prosperidad, amor y dinero.

En el Mercado Terán hay locales que en estos días se han visto con más visitas que las acostumbradas en otros meses, la mayoría de sus clientes salen al menos con un morralito con piedras o amuletos mejor elaborados, “hay quienes vienen solamente a que les leamos las cartas”, comentó Paty, que se encarga de atender uno de esos negocios.

Otros comerciantes de este mercado, refirieron que en esta temporada también tienen buenas ventas de velas, veladoras y amuletos, y en sí, sus clientes buscan bienestar económico y amoroso.

Refieren que entre sus consumidores no hay diferencias, pues igual asiste gente con más posibilidades económicas que otras, “vienen políticos, empresarios, ricos y pobres. Nos compran yerbas, piden que les leamos las cartas o que les hagamos algún amuleto de suerte, que los tenemos de varios tipos y con complementos diversos”.

También están aquellos con más fe en la religión y acuden a comprar libros de oraciones e imágenes de santos que les permitan iniciar de mejor manera el año, “la gente compra velas, jabones aromáticos, yerbas, los clásicos borregos de la buena suerte y monedas doradas, esto para atraer el dinero”.

Don Jesús, dueño de un local de artículos esotéricos, comentó que también muchas personas asisten para recibir orientación sobre cómo hacer rituales para despedir al año viejo y darle la bienvenida al nuevo, “se trata de una práctica muy añeja y que también nos deja buenas ganancias, ya que cobramos por decirles qué hacer y se les vende el material que ocuparán”.

Sin duda alguna, el aroma de este tipo de negocios es muy peculiar pues además de incienso, predominan los aceites y yerbas medicinales, veladoras con olores y colores distintos que se ofrecen para distintas causas y con significados diferentes, “tenemos una caja con velas de colores que deben encenderse una cada día primero de cada mes, esas las vendemos mucho”, dijo por último don Jesús.