Natalia Vitela
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Luego de que médicos del IMSS en Querétaro realizaran un procedimiento erróneo a una mujer de 27 años para retirarle un dispositivo intrauterino, la joven sufrió una infección grave que derivó en paro cardiaco y en un choque séptico y para salvar su vida, fue necesaria la extirpación del útero, un ovario y la amputación de ambas piernas.
Ante ello, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió ayer la Recomendación 118/2022 al director del IMSS, Zoé Robledo.
El organismo señala que en 2018, personal médico adscrito al Hospital General Regional número 1 (HGR-1), y a la Unidad de Medicina Familiar número 9 (UMF-9) transgredieron los derechos a la protección de la salud y dañaron el proyecto de vida de la mujer por un diagnóstico, tratamiento y seguimiento inadecuados.
La CNDH pidió reparación integral del daño al IMSS.
Según la CNDH, en la queja presentada en septiembre de 2018, la víctima señala que acudió en tres ocasiones a la UMF-9 debido a un dolor abdominal y se le diagnosticó infección en vías urinarias y colitis.
Se detalla que acudió al área de gineco-obstetricia en el HGR-1 para retirarle un DIU que se encontraba en posición inadecuada y que fue extraído con pinzas sin realizar estudios.
Tres días después, la víctima se presentó con dolor lumbar en la UMF-9 y, pese al antecedente, se le diagnosticó lumbalgia aguda. La joven terminó en urgencias y luego en el HGR-1 al borde de la muerte.
La pérdida de sangre se debió a una infección, tuvo que ser intubada y transfundírsele sangre y, debido al paro cardiaco que sufrió, requirió reanimación por 30 minutos.
Se realizó extirpación de útero y ovario y, posteriormente, se le tuvo que realizar la amputación de ambas piernas para salvarle la vida.