Antonio Baranda
Agencia Reforma

WASHINGTON, EU.- El Presidente estadounidense Joe Biden enfrió las expectativas de su homólogo mexicano Andrés Manuel López Obrador, al pedirle paciencia en sus peticiones de visas de trabajo y le recordó que Estados Unidos seguía siendo una potencia económica que generaba empleos.
El encuentro entre ambos mandatarios, el segundo en la Casa Blanca en ocho meses, no correspondió plenamente al programa establecido. El encuentro público para medios duró más de lo planeado, debido a que el mandatario mexicano leyó un discurso de media hora, lo que acortó los tiempos de las dos reuniones posteriores incluidas en el programa.
Durante la reunión pública AMLO pidió en su discurso un programa similar al «Bracero», aplicado por el Presidente Franklin D. Roseelvelt hace 80 años y, aunque no solicitó las 300 mil visas de trabajo que según se había anunciado serían requeridas, el Presidente pidió «visas temporales para asegurar que no se paralice la economía por falta de mano de obra».
Como parte del combate a la innflación, ofreció duplicar el abasto de gasolina en la frontera norte para que los estadounidenses la compraran más barata y sugirió, sin precisar, la reducción de aranceles en alimentos y otros bienes. Expresó que se había asumido «de manera cómoda que China sería la fábrica del mundo» lo que provocó la disminución de la capacidad productiva en Norteamérica.
Pero el Presidente Joe Biden respondió brevemente y defendió el poderío de Estados Unidos.
«En realidad, en el tema de China de ser la fábrica del mundo, nosotros producimos más productos agrícolas», replicó. Además, destacó que su administración ha creado más fuentes de trabajo que cualquier otro gobierno, aumentó los sueldos 5 por ciento y logró que Estados Unidos sea el país con menos inflación.
«Hemos emitido ya 300 mil visas de trabajo», explicó Biden.
El plan de la reunión bilateral contemplaba que después del mensaje a medios, se realizara un encuentro privado de los Presidentes acompañados por el Canciller mexicano Marcelo Ebrard, y Antony Blinken, secretario de Estado norteamericano. Pero de manera sorpresiva Blinken se declaró «indispuesto» y en su lugar acudió la Subsecretaria Wendy Sherman.
Después habría un tercer encuentro donde se incorporarían las delegaciones ampliadas de ambos países en el Salón del Gabinete. Pero ese encuentro fue suspendido.
La comitiva mexicana integrada por Tatiana Clouthier, de Economía; Víctor Manuel Villalobos de Agricultura; Francisco Garduño de Migración y Roberto Velasco, director de América del Norte, aguardó infructuosamente en un salón contiguo mientras Biden y AMLO conversaban.
Tras el encuentro de menos de dos horas, Biden tuvo una festiva y numerosa reunión con personal del Congreso de EU en los jardines de la Casa Blanca y por la noche viajó a Israel y Arabia Saudita. AMLO comió en privado con su comitiva y por la tarde acudió a dos homenajes públicos a Roseelvelt y a Martin Luther King. Hoy encabezará una reunión con empresarios de ambos países.