En solidaridad con las mujeres mexicanas, vilipendiadas por el presidente.

BERNARDO BÁTIZ DESMIENTE A AMLO: «Nunca me reuní con Ma. Amparo Casar ni con Héctor Aguilar Camín». El presidente lo escribió en su libro “Gracias”. El presidente es un hombre íntegro, pero yo no recuerdo haberme reunido con ellos. Con la pizca de dignidad que le quedaba, el ex procurador del D.F. durante el gobierno de AMLO desmintió sus afirmaciones.

Las mentiras tienen patas cortas.

Más pronto cae un mentiroso que un cojo.

Para decir mentiras y comer pescado, hay que tener cuidado.

Entre las muchas mentiras del presidente está una que es relevante para la responsabilidad de los funcionarios. Durante la primera parte de su campaña, antes de la elección, y en buena medida en la segunda parte de su campaña, después de haber sido electo, AMLO afirmó que desaparecería el fuero porque era una fuente de corrupción por la impunidad que traía consigo y prometió que desaparecería. Tuvo después la desvergüenza de afirmar que se había derogado y, sin embargo, mentiroso al fin, el veto permanece en dos modalidades para el presidente de la república, como requisito de procedibilidad para delitos graves y como “irresponsabilidad” para otros. Amparado en ello con el mayor cinismo AMLO calumnia, difama, deshonra, injuria, eso sí, con el consabido “con todo respeto”.

La infamia cometida contra la Dra. Ma. Amparo Casar se inscribe claramente dentro de los muchos actos de venganza del presidente (“mi fuerte no es la venganza”, dime de qué presumes y te diré de qué adoleces). Apenas hace dos semanas la Dra. presentó un libro crítico contra el gobierno de la 4T; “Los puntos sobre las íes” $197.00 me costó descargarlo en Amazon y ya empecé a leerlo, cuando el “vengador” aprovechando toda la fuerza del gobierno y los medios de comunicación, periodistas comprados y periodistas vendidos y sus ejércitos de boots, acusó en su “madreñera” a la Dra. Casar de corrupción por haber venido cobrando una pensión de viudez y de alimentos para sus hijos por la muerte de su esposo, trabajador de Pemex, hace 20 años.

El mequetrefe agrónomo frustrado, petrolero fracasado, aprendiz de leyes reprobado, director de PEMEX, responsable de la peor acumulación de deuda, incapaz de alcanzar las promesas productivas del presidente y matizador de la realidad (afirma que se redujo la deuda, pero eso se logró por las transferencias del gobierno, de dudosa legalidad). La marioneta de PEMEX afirmó que el cobro de la pensión era un acto de corrupción porque el esposo no murió accidentalmente sino por suicidio, que por influencias había logrado que le pagaran el seguro y la pensión.

El presidente deslenguado y misógino como es, (¿por cierto dónde andará la no primera dama?), tildó a la Dra. de corrupta, cretina, hipócrita y mentirosa. Agregó que como era un acto de corrupción no podía dejar de darlo a conocer y la marioneta justificó la difamación diciendo que el IFAI en una resolución determinó que la información de actos de corrupción no era susceptible de ser información reservada. El agrónomo al que seguramente se le secan los arbolitos, que no ha logrado que Dos Bocas refine una gota de gasolina, tampoco entiende una “j” de leyes, de derecho, menos aún de moralidad objetiva. En el caso no se aplica el concepto de “reserva” de la información, eso aprendió a aplicarlo AMLO desde la construcción de los segundos pisos para no dar a conocer los pormenores de presupuestos contra gastos, y lo siguió con sus obras del CHAIFA y del Tren Falla y su gran obra cuya siguiente y quizás definitiva inauguración se ha vuelto a posponer. En el caso se aplica la prohibición de dar a conocer datos de particulares en posesión de sujetos obligados, lo que solo se podría hacer luego de ser valorado y autorizado por el IFAI, por cierto, el Comisionado ya inició una investigación de oficio contra la presidencia de la república y contra la marioneta de PEMEX.

De entrada, señalo con preocupación el silencio ominoso de las mujeres de Morena y en general del país. ¿Cómo permanecer calladas? ¿Cómo no alzar la voz contra este sátrapa que habita el palacio nacional? “Corrupta, cretina, hipócrita, mentirosa”, absolutamente inaceptable viniendo del presidente.

Conviene apuntar algunos elementos para ayudar a formar un juicio objetivo.

La muerte del esposo dio lugar a una averiguación previa que se archivó por no haber delito, según dice Bátiz, no se determinó en la averiguación si hubo suicidio, se descartó la posibilidad de un delito. Bátiz era procurador del D.F. su jefe era López Obrador, la procuraduría aún no era “autónoma”. La compañía aseguradora determinó procedente el pago del seguro, lo que implica que descartó el suicidio porque entonces no se hubiera pagado. Las autoridades de PEMEX autorizaron el pago de la pensión y se vino pagando durante veinte años. Un peritaje posterior, no se aclara de qué índole, al parecer estableció que no podría tratarse de un accidente y que en términos de la pericia se trataría de un suicidio, La pensión siguió pagándose. Veinte años después la Dra. Casar publica un libro crítico y se desata la furia presidencial. La marioneta de PEMEX manifiesta que se suspendió el pago de la pensión y que presentará una demanda o denuncia. Por supuesto, no tiene la menor idea de leyes y el presidente con toda seguridad opinará: “No me vengan con que la ley es la ley”. El presidente y su marioneta violan, aún impunemente, derechos y principios fundamentales: Nadie puede hacerse justicia unilateralmente. PEMEX que aceptó pagar la pensión y que lo ha hecho durante 20 años, no puede suspenderla sin autorización judicial. PEMEX no puede demandar la terminación de la pensión, porque PEMEX misma la aceptó y la ha venido cumpliendo. “Nemo propriamturpitudemauditurallegans”. Nadie puede ser oído alegando su propia torpeza. La autoridad investigadora archivó el asunto y en la resolución de archivo no se señaló el suicidio como causa de muerte, por supuesto tampoco en el certificado de defunción ni en el acta correspondiente. El jefe último de la procuraduría era AMLO. Se violenta la presunción de inocencia, no existe una resolución judicial, ni siquiera una carpeta de investigación, pero la marioneta ya ordenó la suspensión de la pensión y AMLO ya la juzgó, la sentenció, la difamó y la calumnió. El presidente goza de fuero y por eso su desfachatez, su cinismo y desvergüenza, pero el gobierno mexicano, el presidente incluido, puede ser reo ante tribunales internacionales como la Corte Interamericana de Derechos Humanos, por las violaciones a derechos fundamentales, a principios de IUS COGENS y a los tratados internacionales suscritos por México. Sr. presidente, las mentiras tienen patas cortas, pero el derecho tiene brazos y piernas largas, lentas, pero, lo auguro, le alcanzarán.

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