Las matemáticas no fallan, advirtió el presidente de la Coparmex en el estado, Juan Manuel Ávila Hernández, al aseverar que topar precio a algún producto en el mercado, podría llegar a generar en el corto plazo, desabasto, por lo que ahora debe ponerse especial atención en el gas LP, que cumple la primera semana con un precio regulado desde el nivel central.
Desde hace años se dejaron de regular los precios en la mayoría de los productos, para permitir que se atendiera a la libre oferta y demanda, dando inclusive la alternativa de que sea el consumidor decida calidad, servicio y disposición del producto, de acuerdo a sus pretensiones.
La disposición de la autoridad federal de poner un tope obligado al precio del gas más común en los hogares mexicanos, está siendo acatada por la mayoría de los concesionarios y distribuidores del energético, a sabiendas que hay un riesgo económico, no sólo para las empresas de este giro, sino también para el consumidor.
Y es que, insistió, las matemáticas no fallan “si se topa el precio de algún producto en el mercado, el resultado inmediato es el desabasto; o bien, cuando los precios son mayores al costo, la lógica de cualquiera es optar por no vender”.
Consideró que con el tope de precios al gas LP, las consecuencias inmediatas para algunos, pudiera ser el quiebre de las empresas, para otros concesionarios o distribuidores podría alargarse la agonía de continuar con esta política, pero de manera también directa, se generará perjuicio a los bolsillos de los mexicanos.
Ávila Hernández, refirió que el fin de semana pasado, desde el nivel central, el sector patronal demandó al gobierno del presidente López Obrador, rectificar la decisión de imponer el tope de precios en el gas LP, pues se advierte que empresas concesionarias de este suministro, podrían quebrar por enfrentar dificultades para operar con los montos semanales que serán fijados, cumpliéndose hoy, con los primeros ocho días en que el precio es fijado por la federación, por regiones en el país.