Renata Tarragona
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La sequía en México ha dejado al sector agrícola un volumen de agua disponible en presas de menos de la mitad del año pasado y la producción ya lo resiente.
Según el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), con datos de Conagua, el líquido disponible en las 16 presas del País destinadas a abastecer al agro se ha reducido 57.1 por ciento al 4 de mayo, contra los niveles de 2020.
Entre los cultivos que enfrentan afectaciones están maíz, frijol, mango, sorgo y forrajes para alimento de ganado.
Se estima que la producción de sorgo será la más baja desde 1994, con una cosecha de 3.75 millones de toneladas y riesgos en la producción de alimento de ganado.
En tanto, en ganado bovino se anticipa una reducción en la productividad de becerros de 40 a 30 por ciento, pues no hay condiciones para la reproducción por falta de agua y forraje, dijo Homero García, secretario de la CNOG.
De las 25 millones de hectáreas sembradas en México, 75 por ciento depende por completo de lluvia y recurren a las presas en época de sequía.
En el País, nueve estados presentan sequía extrema y excepcional: Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Sinaloa, Durango, Zacatecas, Guerrero y Michoacán.
Sinaloa es la más afectada en disponibilidad de agua, pues sus cinco presas están en promedio a 7.3 por ciento de su capacidad.
Le siguen las presas de Chihuahua, a 24.6 por ciento de capacidad; Michoacán, 32.2 por ciento, y Sonora, 34.1 por ciento.
“(La sequía) genera una menor producción, una menor oferta, y eso implica o explica un aumento en los precios”, explicó Luis Fernando Haro, director general del CNA.