Los pequeños productores pecuarios enfrentan una situación que hace temer que una parte deje la actividad, ya que no pueden con la carga de los impuestos, al encarecimiento de los insumos, la falta de apoyo del Gobierno Federal y los periodos de sequía.

Al señalar las condiciones en que trabajan, el presidente de la Asociación Ganadera de Asientos, Arturo González Mota, dijo que el problema también se registra en otros municipios que están en las mismas circunstancias y lo más grave es que no tienen a quién recurrir, salvo hacer público el contexto en que se encuentran.

De manera particular se refirió a las modificaciones que se hicieron en el renglón fiscal, al eliminar la exención del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para contribuyentes agropecuarios, por lo que a partir de este año y por acuerdo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, productores de agricultura, ganadería, pesca y silvicultura que obtengan ingresos superiores a los 900,000 pesos dentro del ejercicio fiscal, deberán pagar el ISR, que al ser un nuevo gravamen impacta en los ingresos que tienen.

A lo anterior habrá que sumarle el aumento de precios en los insumos, la ausencia de respaldo de la administración federal y las condiciones climáticas que son tan desfavorables en varios lugares de la entidad, lo que hace dudar a un número importante de familias del campo de continuar en esta actividad.

En el ambiente ganadero la sequía provoca que se reduzca el forraje disponible y por consecuencia disminuya la producción, observándose en el peso del ganado, sus tasas de reproducción y en la producción de leche, lo que lleva a que disminuya el ingreso del productor.

En las ocasiones que el presidente de la República se acuerda de este sector promete que habrá un cambio sustancial en las operaciones que realizan, pero al mismo tiempo Hacienda no avisa, simplemente impone mayores gravámenes sin importar el efecto que causa.

González Mota subrayó que si no tienen otra opción una parte de sus compañeros de Asientos y de otros lugares dejarán la ganadería, además que los incrementos compensatorios que se tiene en la carne y la leche sólo ha sido de subsistencia, puesto que los productores no tienen un ingreso más allá de lo común.

Lo que es un hecho, abundó, es que alrededor del 15% de los productores del municipio han dejado de trabajar el ganado y en lo que también ha sido un factor determinante es la pandemia y la ausencia de programas del campo, por lo que únicamente les queda ver hasta dónde pueden aguantar.

Aunque sigue escuchándose en las altas esferas federales que se tiene una serie de incentivos para ese sector, la cruda realidad es la que ellos viven y que los obliga a hacer un esfuerzo superior para sobrevivir, por lo que varios han expresado que han llegado al límite y prefieren dedicarse a otra cosa.

El dirigente reiteró que la situación está siendo más difícil para los pequeños productores “que no tenemos una estructura administrativa para hacer el pago de impuestos, la comprobación de gastos no siempre se puede hacer y debe agregarse que hay retrasos en las citas programadas para la firma electrónica”, lo cual el gobierno no toma en cuenta a la hora de exigir el pago de los tributos.

VEOLIA IMPASIBLE

Los aguascalentenses podrán decir lo que quieran sobre el mal servicio del agua potable, pero en Veolia tienen otro concepto al asegurar que hacen el máximo esfuerzo por dotar del elemento a todos los hogares, por su parte el presidente municipal Leonardo Montañez dijo hace casi dos meses que “a nadie debe faltarle el agua”, sin embargo las quejas son diarias desde distintos rumbos de la ciudad capital.

Mientras que las familias que sufren este problema ya no hayan qué hacer para que la empresa francesa cumpla con su obligación, Montañez continúa deshojando la margarita al afirmar que el modelo híbrido para la operación y funcionamiento del servicio que ha considerado sigue sin concretarse, porque “aún faltas ciudades que recorrer para decir qué modelo será el más adecuado para Aguascalientes”.

Lo anterior no concuerda con lo dicho por el mismo edil, de que se tendría un modelo mixto y que el Municipio tendría el 51% de participación y tampoco con la intención de traer el elemento desde Juchipila.

Lo único real es que Veolia no se inmuta, ya que llegado el momento ofrecerá perlas de vidrio para lograr que le renueven el contrato o dejen que sea parte del “nuevo modelo”, que a final de cuentas lo único que importa y que exigen los aguascalentenses es eficiencia en el servicio, que se traduzca en tenerlo durante el día y con la abundancia suficiente que llegue al segundo y tercer piso de las viviendas.

El 31 de marzo, Montañez dijo que el recorrido que se ha hecho por León, Gto., Nuevo León, Saltillo, Puebla, Boca del Río tiene como finalidad considerar cuál es el prototipo que podría aplicarse aquí, pero al mismo tiempo menciona que podría ser un “modelo mixto”.

Mientras se llega a una definición, aseguró que “se trabaja para evitar que más ciudadanos carezcan del agua potable”, por consecuencia “Veolia debe cumplir con sus obligaciones”, palabras que se las lleva el viento ya que los reclamos no cesan y han llegado al extremo que grupos de familias invadan vialidades para hacerse escuchar por la autoridad.

Lo único que acierta el titular de la Comuna es citar las palabras de sus antecesores, que para aplicar un  nuevo funcionamiento en la distribución de agua “se debe tomar en cuenta que el acuífero no solamente depende del municipio de Aguascalientes, sino tienen que ver el resto de los municipios”.

Con palabras que haría pensar que habla en serio, al referirse a Veolia: “Le exigimos, nosotros como ente regulador, que esté al pendiente de todos los servicios que se requieran, de los cambios de bombas, de las líneas de distribución, de las líneas de conducción, es algo que le estoy solicitando y que les estoy exigiendo y que estamos supervisando”.

Por lo visto, lo dicho no causó ningún efecto en la concesionaria, puesto que las denuncias de falta de agua son diarias y que se suma al poco interés de reparar las fugas, por lo que hay lugares que tienen días y hasta semanas derramándose el líquido.

El único compromiso que asumió Leonardo Montañez fue que si los habitantes continúan manifestándose para exigir el agua, “seguiremos dando la cara, la gente nos dio la confianza y decidió que nosotros estuviéramos al frente tomando decisiones y esto es lo que nos motiva”.

La cuestión es que a las familias no les importan que él o cualquiera de sus ayudantes “den la cara”, sino que se atienda el requerimiento a la mayor brevedad y se deje de compromisos que a nada llevan. Ha tenido el tiempo suficiente en el cargo para que a estas alturas  tenga una respuesta que se refleje en las tomas de agua.

A CONTRACORRIENTE

Los empresarios trabajan en condiciones adversas debido a la alta tasa de inflación, que llegó a 7.29%, en donde la inflación general como la subyacente se encuentran por arriba del límite superior de 4% que estimó el Banco de México en la primer quincena de marzo. Al considerar que esta situación mete en un problema a los miembros de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga, su presidente estatal Roberto Díaz Ruiz consideró que hacen el mayor esfuerzo posible para no elevar el costo de los fletes, pero en caso de que la economía no logre estabilizarse tendrían que hacer algunos ajustes a sus servicios, con impacto en los clientes y por ende al consumidor. Se esperaba que este mes bajaran los precios de la canasta básica y al mismo tiempo de los carburantes, de manera que conjugado ambos casos contribuyeran a mejorar las condiciones económicas del país, pero es algo que no se refleja en el día a día, por lo que sólo queda confiar que pronto se tenga una mejoría a nivel internacional para que se reduzca la inflación y que en México golpea a todo mundo, principalmente a los que menos tienen.

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