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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La amenaza de juicio político y de destitución, a sólo 13 días de concluir su mandato, llevó al Presidente Donald Trump a reconocer el triunfo electoral de Joe Biden y a comprometerse a una transición pacífica del poder.
“Los resultados han sido certificados. Una nueva administración será inaugurada el 20 de enero”, dijo el líder republicano en una transmisión en vivo desde la Casa Blanca.
Trump no acusó fraude ni robo de elección, pero llamó a reformar las leyes electorales para “asegurar la fe y la confianza en todas las elecciones futuras”.
Sostuvo que peleó por la vía legal con el “único objetivo de asegurar la integridad del voto”.
Además, condenó a los manifestantes que irrumpieron en el Capitolio y, en un gesto inusual, llamó a la reconciliación y a la unidad.
Su mensaje tuvo lugar después de que la líder de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, advirtió que si el Vicepresidente Mike Pence y el Gabinete no destituían a Trump vía Enmienda Constitucional, sería llevado a juicio político por el Congreso.
Pelosi lanzó un ultimátum a Pence para dar respuesta. Medios en EU reportaron que el republicano rechazó invocar la Enmienda.
En una carta, 17 integrantes demócratas del Comité Judicial de la Cámara Baja también urgieron a Pence a invocar la Vigesimoquinta Enmienda que le transfiere el poder, mientras que el representante republicano, Adam Kizinger, hizo un exhorto similar.
Las voces que responsabilizan a Trump de la violencia en el Capitolio se multiplicaron y sumaron algunos aliados del Mandatario como Chad Wolf, Secretario Interino de Seguridad; Lindsey Graham, senador republicano por Carolina del Sur, y William Barr, ex Fiscal.