Claudia Guerrero y Antonio Baranda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Aunque sostuvo que no se trata de una amenaza, el Presidente Andrés Manuel López Obrador advirtió que no se quedará callado si el Senado decide frenar la reforma legal con la que pretende trasladar al Ejército, el mando de la Guardia Nacional.
Sin ofrecer detalles, el Mandatario federal dejó ver su intención de exhibir en la «mañanera» a los integrantes de la Cámara alta que se atrevan a rechazar los cambios, sin importar si son militantes de Morena.
«Claro que no me voy a quedar callado, o sea, en el caso de la Guardia veo que hay senadores que votan en contra, vamos a respetar su decisión, pero aquí vamos a hablar sobre el tema», sentenció.
«Y no es amenaza, ni advertencia, no, es que se trata de intereses superiores. Y aquí sí que lo personal, por legítimo que sea, pasa a segundo plano, aquí está por encima el interés general, el interés del pueblo y más durante un proceso de transformación», advirtió.
Ayer, el Mandatario fue cuestionado sobre la posición adoptada por el coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, quien ha advertido que la eventual militarización de la Guardia Nacional requiere de un cambio constitucional y no solo legal.
«Lo de Monreal que tiene que ver con lo mismo, no hacemos nosotros alianzas cuando se trata de defender los intereses del pueblo, de la nación, y que cada quien asuma su responsabilidad», soltó.
– ¿Lo va a invitar a desayunar?, se le cuestionó.
– «Es que cada quien tiene que actuar de acuerdo a principios y a ideales, y esto no está para politiquería».