Las últimas semanas han sido difíciles para los gobernadores que integran la Alianza Federalista, al enfrentar la cerrazón de la administración central y de la mayoría morenista del Congreso de la Unión, que de un plumazo desaparecieron 109 fideicomisos que fueron fundamentales para el desarrollo de múltiples actividades y por si no fuera suficiente la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) desechó la demanda que presentaron en contra de esa medida.

Se entendería que ya nada puede hacerse, que sólo quedaba resignarse y rumiar el enfado, sin embargo ha surgido la posibilidad de que los estados creen sus propios fideicomisos públicos locales, de acuerdo a lo que manifestó Alejandro Madrazo Lajous, director del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), Región Centro.

Dijo que en Aguascalientes se justifica plenamente la creación de un fideicomiso público estatal, por la estrecha relación que tiene con la ciencia, la tecnología e investigación que se lleva a cabo en la industria y los centros públicos de investigación.

Para el CIDE es vivificante la labor que vienen desempeñando los gobiernos aliancistas, al ser los únicos que no se quedaron de brazos cruzados y presentaron la controversia constitucional para defender los 109 organismos, que aún cuando no prosperó ante la Suprema Corte queda el antecedente de su rechazo a esa medida y de las razones que tuvieron para oponerse.

Lo que cabe ahora es mirar hacia adelante y que si hay quien considere la posibilidad de tener instituciones provinciales que suplan a las nacionales se explore a la mayor brevedad su realización, con lo que podría darle curso a los programas que de pronto entraron en un impasse.

En este sentido se pronunció Madrazo Lajous, al considerar que además de ser digno de reconocerse las acciones de los gobernadores “que tratan de contener el despropósito de desaparecer a los fideicomisos, por parte del gobierno federal, pero el trabajo no debe quedarse ahí, se debe avanzar con medidas proactivas que el gobierno del estado pudiera y que debería tomar lo más pronto posible”.

Sostuvo que el propósito del CIDE es impulsar esta estrategia, de manera que las diversas instituciones que hay en Aguascalientes y que generan investigación y ciencia accedan a los medios financieros que venían recibiendo mediante los fideicomisos que recién canceló la Federación.

Hizo hincapié que los recursos nacionales a internacionales se podrían bajar a un fideicomiso público estatal, lo que permitirá continuar con los proyectos en marcha y los programas de ciencia e investigación, que indefectiblemente  deben continuar para beneficio de los aguascalentenses.

Queda sobre la mesa la propuesta del CIDE y que ojalá sea considerada por las autoridades, porque lo lamentable resignarse en momentos que más se requiere de aportaciones para salir adelante en los propósitos de mantener vigente las labores que realizaban los citados organismos. Explorar esa idea no cuesta nada y en cambio, si es acorde con el interés del gobierno estatal puede llevarse a cabo.

MÁS ALLÁ DEL DEBER

La malhadada pandemia que sigue azotando a la humanidad, es inspiración para que se creen palabras a imágenes que aún cuando endulzan el momento, para los aludidos no pasa de ser una lisonja y que de tanto repetirla pierde toda emotividad, como el llamado “ejército de superhéroes” como se califica al personal de salud, que más allá de toda alabanza cumplen su labor con el máximo esfuerzo, aún a riesgo de su propia vida en caso de llegar a ser contagiados, pero ninguno pretende ser una figura sino de salir lo mejor librado posible en la atención que reciben los enfermos.

La etapa que se vive ha despertado los complejos de varias personas, que no vacilan en ofender y hasta agredir a médicos, enfermeras y enfermeros y otros empleados del sector, con el pretexto de que pueden ser portadores del coronavirus, cuando lo cierto es que nadie, absolutamente nadie, sabe quien padece la enfermedad hasta que clínicamente se demuestra que la porta.

Dentro de todo este maremágnum hay hechos que manifiestan todo lo contrario de lo que se dice, es el caso de los trabajadores del Seguro Social, que con una demostración de la capacidad médica que hay en el IMSS Aguascalientes le salvaron la mano a un empleado de 30 años, que prácticamente daba por hecho que le sería amputada luego que le cayó una placa de mármol en la muñeca.

En el Hospital General de Zona Número 3 (HGZ3) de Jesús María, que es el más reciente de los tres nosocomios que tiene el Instituto en esta entidad y el cual fue inaugurado por el entonces presidente Enrique Peña Nieto el 16 de noviembre de 2017, tuvo lugar la intervención quirúrgica que le salvó la mano a Juan Antonio, de 30 años.

La intervención quirúrgica tuvo una duración de 12 horas  lapso en que los especialistas lograron unir arterias, tendones, nervios y huesos fracturados por el peso de la placa que cayó sobre la muñeca de la mano derecha.

Al ser trasladado al servicio de urgencias, la angióloga Nahieli Malo Martínez dispuso de inmediato su ingreso a quirófano, para llevar a cabo la operación que después del tiempo transcurrido permitió el funcionamiento de la mano, al colocarle injertos y placas en los huesos fracturados

Al paciente y a su esposa, Alma, les dijeron que la única opción era la amputación del antebrazo, por lo que buscaron en el IMSS la posibilidad de que fuera atendido y se lograra salvar la mano, lo que una vez que estuvieron en el HGZ3 la angióloga Nahieli Malo les dijo que existía la probabilidad de salvar el miembro, explicándoles que sería una labor dilatada, minuciosa y delicada y en la que sería necesaria la participación de varios especialistas, accediendo a que se hiciera el procedimiento.

En la información que se dio a conocer el pasado 4 de diciembre, destaca que Juan Antonio arribó al IMSS con la mano al borde de desprenderse, por lo que era urgente llevar a cabo la intervención en aras de salvarla, lo que se logró tras 12 horas continuas en el quirófano y que se declaró como exitosa, por lo que sólo fue necesario que después quedara hospitalizado para prevenir infecciones y una vez superado todo fue dado de alta.

Es importante destacar que además de la contribución de la doctora Malo Martínez, también participaron los traumatólogos Ángel Núñez Galván y Luz Adriana Rangel Zaragoza, la anestesióloga Berenice Moreno Gutiérrez y personal de enfermería, que se coordinaron para realizar el procedimiento, con lo que fue posible llevar a buen puerto una operación que parecía muy difícil de concretarse pero el profesionalismo de todas y todos los que intervinieron hicieron viable el éxito.

Además de la aportación de las y los mencionados quedó de manifiesto que el HGZ3 tiene el instrumental, insumos, medicamentos y tecnología médica para el cumplimiento de las tareas que tiene encomendadas.

En resumen, el Instituto Mexicano del Seguro Social tiene la capacidad de atender las acciones más complejas que se presenten y en lo que deben estar conscientes los derechohabientes y la ciudadanía en general, que más allá de los adjetivos que les endosen, de que son unos “superhéroes”, los hechos demuestran que antes y ahora están dispuestos a demostrar de lo que son capaces.

EN SILENCIO

Así, en silencio se fueron al espacio etéreo Ángel Gómez Granados, Sergio Arturo Reyes Reséndiz y Marco Antonio Oliva Cuevas, que por varios años integraron un sólido equipo informativo, primero en la Presidencia de la República bajo el mando del director general de comunicación social Otto Granados Roldán y que más tarde, en 1992, como candidato al gobierno de Aguascalientes les pidió que lo acompañaran en la campaña. A partir del 1 de diciembre de ese año y hasta el 30 de noviembre de 1998, fueron pieza angular de la oficina de prensa del gobernador Granados Roldán. El primero en partir de este mundo fue Marco Oliva, luego Sergio Reyes y hace unas semanas Ángel Gómez, que dejaron un ejemplo de profesionalismo y de una amistad que entregaron sinceramente.