Azucena Vásquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La fortaleza mostrada por la actividad industrial en lo que va de 2022, permitirá que la economía mexicana crezca 1.7 por ciento a tasa anual en el segundo trimestre de este año.
Este viernes, el Inegi dará a conocer el Producto Interno Bruto (PIB) preliminar del segundo trimestre, y CIBanco estima que sea similar al del primer trimestre de este año, que se ubicó en 1.8 por ciento, dijo Jorge Gordillo, director de Análisis Económico y Bursátil de CIBanco.
La economía mexicana tendrá dicha expansión, principalmente por el impulso del sector industrial, que registrará un avance de 3.0 por ciento en este periodo, comentó.
«El crecimiento que tenemos, que es pobre, pero positivo, quien lo ha mantenido es el sector industrial», declaró.
Sin embargo, este sector no mostrará la misma fortaleza en la segunda mitad del 2022, como consecuencia del debilitamiento económico de Estado Unidos, a lo cual se suma el hecho de que los sectores de servicios han perdido impulso en los últimos meses, que provocarán que el PIB del País no podrá crecer más, explicó.
«Vimos la economía acelerarse en enero, febrero, marzo, pero a partir de mayo se ha ido ralentizando, pero los sectores de servicios se han ido apagando», declaró.
«Por eso necesitamos urgentemente que se reactiven otros sectores que vienen retrasados», mencionó.
Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base, resaltó que el impulso al crecimiento económico se está logrando gracias a las exportaciones, dentro de las cuales se encuentran las manufactureras que son parte de la actividad industrial.
En contraste, consideró, la inversión fija bruta seguirá siendo un freno para poder alcanzar un mayor crecimiento.
«La inversión fija bruta está muy por debajo de sus niveles mínimos históricos, tenemos los mismos niveles vistos en 2018 y con eso no hay forma de crecer más del 1.5 por ciento», dijo.
Asimismo, Gordillo recordó que, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) del País se contrajo 0.19 por ciento en mayo, luego de aumentos en los dos meses previos, afectado por la disminución en el sector de los servicios, según el Inegi.
Destacó que si bien el consumo ha mostrado cierta fortaleza, enfrentará una desaceleración en la segunda mitad de este año, en buena medida por la elevada inflación y la previsión de mayores tasas de interés.
Por ello, señaló, la estimación de CIBanco es que al cierre de todo el año la economía tenga un crecimiento de entre 1.5 por ciento y 2.0 por ciento.
«No vemos a la vista un crecimiento mayor a 2.0 por ciento, no lo vemos, aunque tampoco creemos que una recesión esté a la vuelta de la esquina», aseveró.
Para Gordillo aunque el FMI elevó su expectativa de crecimiento para el PIB de México a 2.4 por ciento este año, 0.4 puntos porcentuales más respecto a su proyección previa, no se ve factible por la debilidad de varios sectores.