Conforme avanzan las semanas se vislumbra el tejemaneje de los partidos políticos, que de manera acelerada tratan de formar alianzas sin importar que entre sí sean ideológicamente opuestos, lo único válido es ganar y ya después se resolverán las contradicciones.

El más cercano a ratificar ese maridaje es el Partido Acción Nacional (PAN) con el Partido de la Revolución Democrática, con el cual ha mantenido una cercanía desde hace varios comicios sin que se conozca qué beneficios ha obtenido, teniendo en cuenta que la votación del perredismo es tan baja que en los más recientes comicios estuvo a punto de la desafiliación estatal.

Un principio natural es que una coalición sirve para fortalecerse mutuamente, que con la suma de sus canicas hacen posible el apoyo de la mayoría ciudadana, pero en los hechos sólo uno aporta la fuerza y el vigor a las campañas mientras que el otro se mantiene detrás, vigilando que todo salga como está convenido y una vez que ganen entrar al reparto de las posiciones.

Históricamente está comprobado que le ha ido mejor al PAN cuando ha ido solo, como se pudo evidenciar en las elecciones de 2004, en donde ganó la gubernatura, las alcaldías y se constituyó en mayoría absoluta en el Congreso del Estado, lo que después echaron a perder los diputados que buscaron igualar en poder político con el mandatario Luis Armando Reynoso Femat y lo único que lograron fue fragmentar a la bancada. Ha sido la única ocasión en que tuvo todo para hacer cambios legislativos que fueran de acuerdo a su doctrina, pero sólo consiguieron que otras fuerzas con menor número de diputados lograran introducir leyes y aprobar reformas con el apoyo de una parte de los que actuaron en rebeldía. Nunca entendieron que ganaron el escaño, no por ellos sino por el efecto Reynoso, que fue el motor que llevó a buen puerto a todos los candidatos.

Ahora se vuelve a hablar de una posible liga con el PRD, lo que no extraña puesto que han estado juntos en varias aventuras, sin embargo resulta un engaño para los seguidores de ambas formaciones a partir de que al votar por ambos, los panistas aprueban el aborto, la unión entre parejas del mismo sexo y el laicismo absoluto en la educación pública, que son banderas tradicionales de los perredistas, mientras que los seguidores del blanquiazul sufragarán porque continúe la prohibición del aborto, que no se legalice el vínculo entre parejas del mismo sexo y siga como está la educación pública.

Además, una vez que inician su participación en la legislatura, cada partido vuelve a enarbolar sus pendones habituales, no obstante que de palabra mantienen la relación, por lo que es común escuchar la ratificación de sus posiciones en tribuna.

Los que están a favor de este artificio argumentan que es simple pragmatismo, que reduce lo verdadero a lo útil y tiene un valor práctico que se debe aprovechar, en cambio otros sostienen que no se le dice la verdad a los electores, por lo que los panistas creen que con su voto contribuyen a consolidar los criterios de su partido y lo mismo sucede con los perredistas, que lo hacen convencidos que contribuyen a que se alcancen los objetivos que como partido tienen.

Otro punto que suscita controversia es la marginación que “por necesidad” de la coalición tiene que hacerse, por lo que aquellos que estaban seguros hacia una alcaldía, regiduría o diputación deben ceder su lugar al otro partido, lo que echa a perder el trabajo político de quienes creyeron que era la mejor vía para figurar y tardíamente se dieron cuenta que son simples peones del ajedrez político.

Lo que debería hacer cada instituto es trabajar todo el año y no sólo cuando se acerca el período de elecciones. Sólo así podrán atraer el interés de los habitantes de cada lugar, que con antelación estarán convencidos de encontrarse en el lugar correcto, no que de última les vendan la idea que trabajan por ellos cuando sólo lo hacen para conservar las canonjías que tan generosamente les entrega mensualmente el Instituto Estatal Electoral.

.

QUÉ DILEMA

Mientras que en otros países el gobierno nacional ha brindado apoyo a las administraciones locales para que respalden los requerimientos de las empresas y negocios que son obligados a cerrar por varias semanas, en México no sólo se ha dejado de atender estas exigencias fundamentales sino que hay amenaza de clausura definitiva y cárcel a quien no respete el mandato.

Se les echa a la calle con una serie de compromisos encima y sin la posibilidad de ocuparse en otra actividad, ya que todo está en suspensión, por lo que en miles de hogares hay desesperación ya que carecen de dinero para comprar comida y cubrir otras necesidades básicas.

Qué voy hacer, es la pregunta que más se escucha en los últimos días y no sólo de los dueños de los negocios sino de sus empleados, que en su mayoría recibirán la mitad de su sueldo y otros ni eso, algo que el gobierno federal no previno sino que se apegó al llamado protocolo de sanidad, que dispone el cierre de todos los lugares “no esenciales”.

En iguales condiciones están los tianguistas que hasta el martes de la semana próxima podrían volver a trabajar, mientras tanto su familia come tacos de aire, lo que ninguna autoridad acierta en resolver y que difícilmente podrán hacerlo a nivel local, puesto que los recursos de que disponía para ese tipo de auxilio se acabaron en el segundo trimestre del año y de la capital del país han negado todo tipo de ayuda.

La presidenta de Mujeres Empresarias, Elvia Alicia Jaime García, dijo que aún cuando están de acuerdo en que se apliquen medidas extremas para detener la propagación del coronavirus, eso no quita el problema que hay, al agravar las condiciones en que funcionan las tiendas de ropa, zapaterías, gimnasios, clubes, centros deportivos, restaurantes y comercio en general, al registrarse la suspensión en plena campaña del Buen Fin, donde esperaban rehacerse de las pérdidas que han sufrido durante toda la pandemia.

Lo único que podría aliviar un poco la situación son las tres primeras semanas de diciembre, que tras la entrega de aguinaldos y ahorros pueda haber una derrama, claro, siempre que de última hora no les orden volver a bajar cortinas, que de ocurrir sería el acabose para gran parte de pequeños y medianos negocios.

En estos momentos es difícil armonizar salud y economía, pero es posible si hay disponibilidad del gobierno federal de atender el llamado urgente que hacen gobernadores y presidentes municipales, de que canalice recursos para atender la urgencia de la población de tener dinero que le permita hacer las compras de los productos básicos. Es una crueldad dejar a la gente sin ningún apoyo, por lo que es necesario que la sociedad exija una respuesta pronta.

CON PINZAS

El triunfo de Joe Biden en Estados Unidos, que lo hizo presidente electo, fue bien recibido por la mayoría de los mexicanos hartos de los dislates del actual inquilino de la Casa Blanca, sin embargo se debe tomar con cautela la forma como habrá de gobernar y qué le puede significar a Mexico, fue la alerta que hizo el ingeniero Alberto Aldape Barrios, Director del Centro de Investigación y Desarrollo Empresarial (CIDE), al considerar que puede aplicar medidas proteccionistas y las condiciones en que funcione el nuevo tratado de libre comercio, teniendo en cuenta que la vicepresidenta electa Kamala Harris se opuso al TMEC, por lo que su partido podría exigir el total cumplimiento del aspecto laboral, para ello tiene el apoyo de los grandes sindicatos. Pidió que en Aguascalientes se mantengan atentos de las inversiones extranjeras ya que se obstaculiza por la presión estadounidense, de ahí que deberá trabajarse intensamente en materia de competitividad y productividad y garantizar los capitales. Asimismo las empresas locales que participen en el mercado del país vecino deben revisar y apegarse a lo que dispone el tratado comercial, al mismo tiempo de mejorar la productividad laboral a través del uso de tecnología e innovación, allegándose de socios tecnológicos para asegurar una buena proveeduría para la industria automotriz y de autopartes.