Natalia Vitela
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Ante la falta de tratamiento para el Covid-19 y la necesidad de ayudar a sus pacientes, médicos públicos y privados usan indiscriminadamente un enorme número de fármacos que pueden provocar más daño que beneficios, alertó Gustavo Reyes Terán, titular de la Comisión Coordinadora de Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad.
Para ofrecer certidumbre en la atención de la enfermedad aún sin tratamiento definido, indicó, los institutos desarrollan varios protocolos para la atención de la enfermedad y se espera que estén listos antes de octubre, previo a que se registre el segundo pico de la epidemia.
“Da realmente tristeza ver que en muchos hospitales, incluso de instituciones gubernamentales, por ejemplo, en el Seguro Social y en el ISSSTE, en los hospitales de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México y de los estados, (están) usando indiscriminadamente un enorme número de medicamentos que en algunos de ellos, de hecho, probablemente causen más daño que beneficio”, advirtió en entrevista.
En el intento de salvar vidas, detalló, médicos han recurrido a la combinación de hidroxicloroquina con azitromicina, mezcla que puede desarrollar arritmias que pueden ser fatales.
También, agregó, se ha usado tocilizumab, un antiinflamatorio para la artritis reumatoide, que recientemente se agotó en el país, que puede ser perjudicial para algunos pacientes con Covid-19.
Apenas el martes se presentó a la dexametasona como una prometedora alternativa, pero, estimó Reyes Terán, no debería usarse para todas las personas con la enfermedad.
“Para el uso de ivermectina no hay ninguna base y lo están usando. Han usado indiscriminadamente los anticoagulantes. La medicina basada en la ciencia o evidencia científica la han dejado a un lado y eso debería regularse más fondo porque no sabemos si pueden causar más daño que beneficios”, remarcó.
Sobre tocilizumab, apuntó, se han publicado dos artículos que indican que a los que lo usan les va mejor, pero no son ensayos clínicos.
Otra combinación que se están usando sin sustento, indicó, es la de ivermectina más nitazoxanida.
Debe usarse, subrayó, en forma protocolizada, bajo un ensayo clínico.