Paulina Sánchez 
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.- Aunque la quema de pirotecnia le parece divertida a algunas personas, para otras puede ser la causa de una tragedia.
El martes, un hombre de 90 años murió al incendiarse una casa donde tenían almacenados cohetes en cajas para revender, en la Colonia Valle del Sol, en Guadalupe.
Los fuegos artificiales propagaron las llamas en la vivienda, y la víctima no pudo escapar porque ya no caminaba. Otras siete personas requirieron atención médica tras el incendio.
Durante los festejos decembrinos suelen presentarse quemas masivas de pirotecnia, lo que aumenta los riesgos de sufrir lesiones y de que se registren incendios.
Y no sólo eso, pues también hay daños a las mascotas y al medio ambiente.
La medianoche del 31 de diciembre suele ser la fecha en que más pirotecnia es quemada en la zona metropolitana, pese a que su compra, venta y uso está prohibida. Este año, el Gobierno estatal emitió un decreto, que tendrá vigencia hasta el 2027, en el que prohíbe cualquier actividad relacionada con fuegos artificiales en la vía pública.

QUEMADURAS Y LESIONES
El director de Protección Civil estatal, Erik Cavazos, advirtió que la quema de cohetes conlleva el peligro de incendios y quemaduras graves.
«Es uno de los principales causantes de incendios», explicó, «tanto en pastizales, de algunos incendios de interfaz urbano, forestal, casas tipo tejabanes, en palapas, es una de las principales causas.
«También de lesiones, que pueden terminar en amputaciones de dedos, de manos, de quemaduras».
El funcionario pidió a la población no utilizar pirotecnia por estos riesgos y porque, además, está prohibida.

UNA MAYOR CONTAMINACIÓN
Selene Martínez, directora del Observatorio de la Calidad del Aire, explicó que la composición química de los cohetes produce una alta concentración de partículas PM 2.5 en la atmósfera, que podría ser incluso 10 veces mayor a la contaminación diaria.
«Esta pirotecnia suelta en el aire metales pesados», señaló.
Los efectos de la pirotecnia pueden mantenerse durante todo el día siguiente, dependiendo de las condiciones meteorológicas y atmosféricas, añadió, lo que aumenta el riesgo de episodios de asma e incluso de mortalidad.
«Esto es bien peligroso para la salud», remarcó.

AFECTACIÓN A MASCOTAS
El sonido estridente de los cohetes afecta también a las mascotas como a perros, gatos e incluso a las aves.
La médica veterinaria Ana Cortés señaló que estos animales pueden sentir miedo, nerviosismo y ansiedad por su sentido auditivo más agudo, ya que perciben los tronidos con mayor intensidad.
Recomendó a las personas mantenerse cerca de sus mascotas.