Marlen Hernández
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-Aunque el domingo pasado fue desechada la contrarreforma eléctrica, la realidad es que las barreras y retos en el sector persisten, ya que el Gobierno de la 4T ha debilitado a los órganos regulatorios, aseguraron especialistas.
Por ejemplo, Jorge Arrambide, socio del despacho Santos Elizondo, sostuvo que aunque el freno a la contrarreforma es una excelente noticia, la batalla aún no termina, pues hay varios obstáculos para los participantes del sector.
«Tenemos otro pendiente, que desafortunadamente vamos a tener que seguir sufriendo en estos siguientes dos años y medio, que consiste en que no hay CRE (Comisión Reguladora de Energía), o sea, no hay permisos y no hay nuevas centrales eléctricas», puntualizó.
Para Arrambide los reguladores que más se han visto afectados en el actual Gobierno, al perder su independencia, son la CRE y el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace).
Detalló que en el sector eléctrico la CRE ha dejado de otorgar permisos de generación y el Cenace impide que centrales que ya tienen permisos se puedan interconectar a la red, mientras que en petrolíferos son muy pocos los permisos que otorgan.
De hecho, en el 2021, la CRE emitió sólo 106 permisos para gasolineras, 39.4 por ciento menos que en el 2020 y la cifra más baja de los últimos seis años, de acuerdo con un análisis de la consultora PetroIntelligence.
Amado Villarreal, director general del Cluster Energético de Nuevo León, coincidió en que los reguladores niegan o atrasan los permisos, lo que implica obstáculos para la operación del sector.
«Seguimos teniendo un marco regulatorio con inconsistencias, porque la Suprema Corte al final declaró no inconstitucional el orden de despacho, lo que implica que se le dará prioridad a la CFE y limitará las inversiones del sector privado», expuso.
Los especialistas añadieron en que el rechazo de la contrarreforma no bastará para reactivar todas las inversiones suspendidas y que aunque se reactivaran de inmediato, debido al tiempo perdido podrían no ser suficientes para hacer frente a la demanda de energía.

¡Participa con tu opinión!