Victor Osorio
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La violencia exacerbada, como la que resiente México, genera tensión y temor en la prestación de servicios de emergencia de salud, alertó Oliver Dubois, jefe de la delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) para el país y para América Central.
Al presentar el Balance Humanitario 2024 del CICR para la región advirtió que la violencia está cambiando de forma y de lugares de ocurrencia, afectando a nuevos sectores.
«Si tomamos el ejemplo de México, hay una violencia que se mueve y que está poniendo bajo tensión a servicios esenciales, que quizás no tenían la experiencia de enfrentarse a una alta tasa de violencia», señaló.
«Es una preocupación que tenemos: cómo asegurar que los servicios esenciales, en particular los de salud, estén preparados y puedan seguir trabajando. Existen afectaciones al personal de salud que debe brindar atención a víctimas de la violencia y que debe cuidarse al mismo tiempo».
Luego que dos paramédicos voluntarios fueron asesinados el pasado lunes durante un ataque casi simultáneo a tres ambulancias particulares en Celaya, Guanajuato, Dubois subrayó la necesidad de garantizar la seguridad de quienes brindan servicios de emergencia.
«Hay que insistir, es importante hacerlo, con la información más reciente que hemos tenido, en la importancia del respeto a los servicios de salud por parte de actores armados. Nos preocupa mucho el hecho de que servicios de ambulancia, por ejemplo, no se sientan cómodos en acudir a trasladar a pacientes a un centro de salud», aseveró.
Comentó que voluntarios de servicios de salud de la Cruz Roja en México y en América Central han pedido más herramientas prácticas para sentirse seguros, para decidir si deben acudir a dar servicio o si al hacerlo se ponen en riesgo.
«Lamentamos mucho eso, porque no debería ser el caso que no exista respeto para servicios básicos de emergencia sanitaria. Es un llamado a todos los que tienen un poder de violencia, que tienen armas, a respetarlos», apuntó.
Dubois destacó que, desde hace varios años, la Cruz Roja Mexicana ha desarrollado protocolos de protección del personal de servicios prehospitalarios, que han sido actualizados, y que implican conocer, medir y reducir los riesgos.
«La aplicación de los protocolos puede tener como consecuencia la decisión de no poder brindar servicios», advirtió.
Los protocolos, comentó, fueron aplicados al brindar ayuda en las zonas afectadas por el paso del huracán «Otis», el año pasado, por tratarse de Guerrero, un estado con presencia histórica de actores violentos.
El CICR presentó un paquete de llamados a la acción en México y América Central, uno de ellos relativo a la protección de la personas que realizan labores humanitarias.
«En los lugares más afectados por la violencia son frecuentes los ataques contra el personal, instalaciones y vehículos sanitarios, lo que también tiene efectos perjudiciales para la salud pública en las comunidades que reciben sus servicios. Hacemos un llamado a todas las personas concernidas a respetar, garantizar y proteger su labor en todo momento», indicó.