Ante la declaratoria de posible quiebra financiera del grupo FAMSA en Estados Unidos, el director del CIDE, Alberto Aldape Barrios, llamó a los ahorradores, acreditados e inversionistas de esa empresa comercial con servicios bancarios en México a tener cuidado por el riesgo que representa se extienda esa situación complicada de liquidez y darle seguimiento al asunto para no salir sorprendido.

El titular del Centro de Investigación y Desarrollo Empresarial recomendó estar atento y no tomar decisiones de aceptar programas que ofrecen altas tasas de interés si aceptas ahorrar tu dinero en esos grupos financieros, ya que el ofrecimiento de esos rendimientos va en función del alto riesgo que representa ese banco, porque lo que quieren es resolver sus problemas de liquidez.

“Para aquellas personas que tienen ahorros en FAMSA, deben estar tranquilos porque en México se cuenta con la garantía de protección por parte de la Comisión Nacional Bancaria y Valores que cubre hasta por 100 mil UDIS”, apuntó.

En el caso de la utilización de tarjetas de crédito deben comprar con cautela, porque lo más seguro es que les aplicarán tasas de interés muy elevadas, y aquellos que cuentan con créditos FAMSA deben revisar sus contratos para ver qué tipo de tasa de interés acordó, si fija o variable, porque existe la posibilidad de que les cobren más.

En este momento, la sugerencia es poner a FAMSA en un tiempo de espera, porque está sujeta a revisión y darle seguimiento a su situación, pero aquellos que son clientes es recomendable que vayan al corriente de sus saldos mensuales y no se expongan a que les cobren altísimas tasas de interés.

Para aquellos acreditados que traen uno o dos meses vencidos o que son los que pagan el monto mínimo, deben saber que las tasas de interés pueden crecer sin previo aviso, ellos deben revisar y cuidar que no se les multipliquen los costos financieros.

“FAMSA México todavía no ha reportado una situación como en Estados Unidos al sumarse a la declaratoria de protección del capítulo 11, lo que significa que ya no tiene suficientes recursos para hacerle frente a sus compromisos y pide tiempo para renegociar con sus acreedores”, enfatizó.