Martha Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Si la atención se ha vuelto el bien más escaso de nuestro tiempo, tenemos que decidir con libertad y con plena consciencia a quién y a qué se la queremos poner, plantea el politólogo, Mario Campos.
El también periodista presentará hoy su libro «Batalla por la atención: Cómo dejar de perderse entre las pantallas y redes sociales», un texto que aborda la adicción a estas plataformas, sus causas, sus consecuencias y pone sobre la mesa propuestas para comenzar la discusión frente a este fenómeno social.
En entrevista, señala que detrás de las redes sociales hay una industria cuyo modelo de negocio les permite ganar dinero cada vez que la atención se desvía hacia una pantalla.
El autor sostiene que éstas son la maquinaria más poderosa inventada por la humanidad para formar hábitos y para ello utilizan conocimientos en análisis de conducta, pero también necesidades sociales, como aprobación y la ansiedad.
Campos advierte que la adicción a la pantalla y a las plataformas impacta diferentes ámbitos. En lo personal, dijo, se encuentra el deterioro en la calidad de las conversaciones y de la confianza con la que establecemos las interacciones personales.
Agrega que también impacta la productividad laboral, debido a que lo que podríamos realizar en un solo momento, se ve interrumpido, ocasionando que demore más tiempo, mientras que en el plano educativo, diferentes países ya buscan poner restricciones al uso de teléfonos celulares y de redes sociales, sobre todo dentro de los planteles escolares.
En lo público, señala, ha generado que las personas se encierren en «burbujas» generadas por algoritmos, que lejos de ampliar nuestra información y visión, confirman nuestras creencias, lo que provoca polarización y dificulta la comprensión de lo que sucede y la discusión de los problemas sociales.
«Hay este problema de la construcción de burbujas, en donde las redes sociales más que funcionar como ventanas, funcionan como espejos, más que permitirnos asomarnos a otras visiones simplemente nos regresan a lo que nosotros ya pensábamos o queríamos o queremos ver», afirma.
Señala que lo que su libro propone es una revisión del rol que hoy en día tienen las redes sociales en el ámbito privado y público, una discusión en la que, advierte, debe participar la sociedad, las autoridades y la propia industria.
Llamó a no ver esta discusión como un tema de prohibición o censura, sino como una conversación pública necesario.
Para el autor, la atención se ha vuelto el bien más escaso de nuestro tiempo y por ello tenemos que decidir con libertad y con plena consciencia a quién o a que se la ponemos.
«El libro nunca pretende decirle al agente qué debería de hacer con su atención, simplemente que seamos conscientes de dónde la vamos a poner y que sea una elección personal y no determinara por la potencia de los algoritmos», reitera.

Mario Campos
Politólogo
«Hay este problema de la construcción de burbujas, en donde las redes sociales más que funcionar como ventanas, funcionan como espejos, más que permitirnos asomarnos a otras visiones simplemente nos regresan a lo que nosotros ya pensábamos o queríamos o queremos ver».