Natalia Vitela
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Pese a que el IMSS-Bienestar sustituirá al Insabi, el incremento a su presupuesto en 2022 sólo representa el 10 por ciento de los recursos del Instituto de Salud para el Bienestar, alertó Mariana Campos, coordinadora del programa de Presupuesto y Rendición de Cuentas de la organización México Evalúa
Además, advirtió, el IMSS-Bienestar «no está en su mejor forma» delante de los retos que implica reemplazar al Insabi, un sistema más amplio y con mayor potencial.
Precisó que el incremento al presupuesto de IMSS-Bienestar para 2022 fue de 10 mil millones de pesos, y aunque representa un aumento considerable de 74 por ciento, es «ínfimo», en comparación con el del Insabi.
«Cuando asociamos el presupuesto al del Insabi nos damos cuenta que es ínfimo, es decir, a pesar del aumento tan generoso, no representa mucho del presupuesto del Insabi, sólo un 10 por ciento, entonces claramente no vimos ese efecto de sustitución», indicó.
Incluso, señaló que las consultas que ofrece IMSS Bienestar empezaron a caer desde antes de la pandemia de Covid-19.
«En 2017, uno de sus mejores años, IMSS Bienestar ofreció 25 millones de consultas, pero en 2019 sólo fueron 15.4 millones de consultas y para 2020, 11.1 millones de consultas», explicó durante el foro Retos y oportunidades de la transición Insabi a IMSS-Bienestar, organizado por las organizaciones Cero desabasto y Nosotrxas.
«Una de las áreas más afectadas es la medicina familiar; la consulta ha caído 54 por ciento», alertó.
Campos aseguró que el País vive una crisis en materia de salud no sólo por la pandemia, sino por las transiciones que ha implementado el actual Gobierno para las personas que carecen de seguridad social.
«Varios indicadores muestran ya eso. Evidentemente (la transición) del Seguro Popular al Insabi fue un fracaso en términos operativos; el Insabi no logró sacar adelante lo que tenía ya el Seguro Popular; entonces esta transición (a IMSS Bienestar) parte de que llevamos ya tiempo que no se está brindado la consulta y atención médica que los pacientes requieren. Nos vamos a encontrar con personas que no han tenido el seguimiento debido de sus enfermedades crónicas, principales causas de muerte y nos vamos a topar con un indicador de muerte materna elevado y esto hace que el reto de atención sea una bomba de tiempo que en algún momento va a requerir ser atendida de manera muy seria», consideró.
Campos aseguró que lo mismo que sucedió con el cambio del Seguro Popular a Insabi; la de Insabi a IMSS Bienestar se da sin una preparación adecuada, sin plan de ejecución, sin una ruta críticas, sin metas claras…
Para Janete Oropeza, experta de Fundar, durante la transición del Seguro Popular al Insabi hubo mucha improvisación, y con el anuncio de la nueva transición de Insabi a IMSS Bienestar se corre el mismo riesgo.
«Necesitamos conocer cuál es la idea del Gobierno, cómo se va a desarrollar esta transición, esta nueva política pública en salud para atender a la población sin seguridad social. (Cuáles son) las metas y los objetivos que se están estableciendo».

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