El monitoreo de las grietas y fallas en el estado es permanente; es importante alertar a los vecinos de la trayectoria de estos fenómenos naturales y evitar la construcción cercana a las discontinuidades, para evitar poner en riesgo a las familias y el propio patrimonio.

Ayer, el grupo de normatividad y cartografía del Comité Interinstitucional de Fallas y Grietas, sostuvo una reunión que encabezó el titular de la Seguot, Armando Roque Cruz.

Ello, con el propósito de dar seguimiento, analizar, actualizar información y proponer rutas de acción para evitar o contener daños.

En esta labor participan diferentes dependencias, cámaras empresariales, colegios de profesionistas, instituciones de educación superior relacionadas con el tema de subsidencias, irregularidades, desplazamientos y fallas geológicas.

Las fallas geológicas constituyen un reto para el desarrollo urbano; los municipios con mayor longitud de discontinuidades son la capital, Jesús María, Rincón y Pabellón, en el entendido de que en el estado hay alrededor de 316 kilómetros que abarcan las 241 fallas y 21 grietas; en este trayecto, hay poco más de 2 mil inmuebles afectados.

De manera permanente se hacen recorridos de verificación y en su caso, de actualización de la cartografía de las fallas geológicas y las grietas que hay en el estado.

El monitoreo permanente de los trayectos y daños permite actuar en consecuencia, de manera oportuna.

El Comité Interinstitucional de referencia se integró en el 2004, y tiene la misión de analizar y estudiar el origen y causas de tales fenómenos, con la finalidad de promover acciones para disminuir el impacto social, ya que el Gobierno Estatal no puede omitir su responsabilidad como salvaguarda de la seguridad e integridad física de la población.

La zona del Valle de Aguascalientes es la más afectada.