Alfredo González
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El pequeño comercio alertó como un “asunto de seguridad nacional” los incrementos de precios de hasta 81.82 por ciento que registraron los precios de productos de la canasta básica desde el 15 de febrero a la fecha.
Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Asociación Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), advirtió que conforme al sondeo de mercado que realiza cada mes el organismo, los resultados del 15 de febrero al 15 de marzo prevén una tendencia inflacionaria que en marzo ya rebasa los pronósticos de un 4 por ciento anual.
“A un 62 por ciento de la población no le alcanza para comprar los productos de la canasta básica, lo que se convierte en un asunto de seguridad nacional”, afirmó.
“El anuncio que hiciera el Banco de México de que la inflación se dispararía en el segundo trimestre de este año, lamentablemente está ocurriendo, en enero, 3.54 por ciento, febrero 3.84 por ciento y marzo 4 por ciento, debido al incremento de las gasolinas, cuyo precio rebasa los 20 pesos por litro”.
De acuerdo con su sondeo efectuado en Ciudad de México, Tlaxcala, Jalisco, Nuevo León, Querétaro, Guanajuato, Estado de México y Tabasco, los precios que más se elevaron en el transcurso del último mes hasta el pasado lunes, fueron el limón, con una alza de 81.82 por ciento, el aguacate con un 80 por ciento y el frijol con un 57.59 por ciento.
“Si nuestra gente no tiene con qué comer, no podremos hablar de reactivación ni futuro alguno, y de lo que seguramente estaremos hablando será de un pasaje de ingobernabilidad social”, dijo.
También destacaron las alzas de precio del tomate con un 50 por ciento; las lentejas, con un 50 por ciento; el chile serrano, 42 por ciento; el azúcar, con un 23 por ciento; el huevo, 16 por ciento; la tortilla, con un 11 por ciento y el harina, con 5,56 por ciento, entre otros.
Aseguró que los precios del combustible para el transporte son el factor que encarece el abasto y suministro de los productos en el mercado nacional.
“Otros factores que animan este proceso inflacionario es la inestabilidad de la paridad del peso frente al dólar, el factor estacional y las restricciones comerciales por pandemia”, añadió.
“Este coctel genera las condiciones para la carestía de la vida en México; no es un asunto menor, al contrario, es un foco amarillo en la agenda nacional”.
Explicó que los consumidores mudaron su consumo a los productos genéricos y a granel, aun cuando son de menor calidad y ofrecen mayor merma para mantener el consumo esencial.
“Están por las nubes los precios de las proteínas (puerco, res, pollo, mariscos); granos (frijol, maíz, lentejas, arroz, habas); frescos (tomate, limón, chiles, aguacate); abarrotes (atún, harina, azúcar); de higiene y aseo personal”, agregó.
Llamó al Gobierno federal y a las fuerzas productivas del País a coordinarse y encontrar la mejor manera de ayudar a la población más vulnerable y desprotegida para que logren solventar los gastos que deriven de su manutención.