RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

Aldo Ruiz es un joven que ha ido escalando poco a poco posiciones dentro del quehacer político y ha tenido el reconocimiento de quien es ahora el jefe del Poder Ejecutivo Federal, Andrés Manuel López Obrador, que lo nombró como el “Súper Delegado” y se le dice así porque es el Delegado Estatal de Programas para el Desarrollo. Aldo es el responsable de que los recursos del gobierno federal lleguen a los beneficiarios de lo que son los programas sociales del gobierno del presidente López Obrador, y que entre paréntesis podemos decir que son de los más importantes debido a que son los que benefician a gente de escasos recursos, así como a los estudiantes de diferentes niveles escolares y a los adultos mayores. Es innegable que estos programas son los que llevan el peso de lograr en gran parte que se logre la Cuarta Transformación de México, la famosa 4T.

Aldo Ruiz ha comentado que la base de esto es la política participativa, lo cual hasta el día de hoy se ha logrado cada día más, generando bienestar sobre todo a las familias de más escasos recursos y que por lo tanto son las más endebles de la sociedad. Por ello, Ruiz Sánchez tiene como meta la gran tarea de que este año 2020 se cumplan a cabalidad los programas que ha diseñado el gobierno federal. Lo anterior a pesar de que el presidente López Obrador ha implementado metas pero sin dejar atrás la política de “austeridad republicana” sin abandonar el sentido social de los programas. Aldo Ruiz Sánchez ha sorprendido porque maneja un tipo de política a la que no estaba acostumbrada la ciudadanía, que antes observaba a los políticos que eran tratados como marajás, a quienes por conveniencia se les rendía pleitesía para obtener beneficios económicos y políticos. Aldo Ruiz se ha conducido en el largo y sinuoso camino de la política fiel a lo ordenado por el jefe del Ejecutivo y sin duda le ha rendido buenas cuentas, a pesar de que no le han faltado piedras en el camino de parte de gente incluso de su mismo partido. Ruíz Sánchez comentaba que el presidente es el primero y mejor informado de todo cuanto se realiza en México y de las actitudes y afanes de todos y cada uno de sus colaboradores. “La carrera política en México existe y se reconoce con amplitud. No prevalece quizás el escalafón burocrático, pero ello es más bien tratándose de lo administrativo. Son muy pocos los que llegan a ocupar los cargos públicos de mayor importancia que no se distingan previamente por sus esfuerzos. El presidente ha cuidado con especial esmero la coordinación de su gabinete. Es un hombre meticuloso que apoya buena parte de su trato personal en la sensible habilidad que tiene para conocer el carácter y la forma de ser de cada uno de sus colaboradores, lo que proviene de su origen, de su preparación, de su educación y su cultura. De la misma manera atiende con preocupación la competencia y el cumplimiento de las responsabilidades de quienes lo acompañan en su área de gobernar.

“Es sumamente hábil para descubrir si algo falla, si alguna cosa no anda bien y si es necesario poner especial interés en dicha área. Va a las causas, cuida de los efectos pero ha dicho que éstos solo se pueden detener o modificar si se profundiza en aquellas. No admite confrontaciones de sus secretarios tratándose de programas de gobierno, bien sean políticos o bien sean económicos. A cada uno le deja actuar con libertad, claro está con relación a los cánones establecidos en el cumplimiento de su responsabilidad e igualmente a cada uno le señala perfectamente el ámbito de su acción.

“No permite interferencias pero tampoco bloquea la perspectiva de colaboración común o coparticipación de varios secretarios en el cumplimiento de una tarea. Es un mecanismo perfectamente engranado de coordinación que todos debemos entender”.

Aldo Ruiz Sánchez forma parte de la nueva camada de políticos que coadyuvan con el presidente López Obrador para llevar a cabo la realización de los proyectos más sentidos en la población nacional. Y para ello está utilizando jóvenes políticos que, como dice el presidente, no han formado parte ni en lo más mínimo de la llamada “mafia del poder”, ya que ahí es en donde se perdía la generosidad de los programas sociales pues los grandes presupuestos se iba a los bolsillos de unos cuantos. Como ejemplo ahí está la “estafa maestra” que tiene en la cárcel a Rosario Robles, que terminó siendo el chivo expiatorio de ese gran robo a las clases más necesitadas.

Hoy quise escribir sobre este joven político precisamente porque observamos cómo el presidente decidió colocar como el principal enviado de su gobierno a alguien originario de Aguascalientes, del Barrio de la Purísima, que sabe perfectamente las necesidades del estado y de la población local, por lo cual sin duda su designación fue acertada. Aldo Ruíz es de Aguascalientes y aquí seguirá viviendo terminando su encargo, por ello su entrega para ejercer una labor positiva está garantizada.