La Feria de San Marcos aún no ha comenzado y la Regulación Sanitaria ya ha confiscado 18 litros de mezcal, almacenados inapropiadamente, sin etiquetar y con un claro riesgo para la salud de los consumidores.
Asimismo, se suspendieron dos establecimientos por albergar fauna perjudicial. Se les concedió un período de seis días para demostrar la corrección de las fallas, según informó Faustino Piñón Ramos, director de Regulación Sanitaria, al hacer balance del inicio del operativo de vigilancia.
En conversación con El Heraldo, mencionó que 61 profesionales de la Dirección de Regulación Sanitaria del ISSEA se dedican a esta iniciativa que empezó el lunes anterior. Frente a violaciones de las normas sanitarias, se procederá a imponer sanciones, que incluyen la incautación de productos y la suspensión de actividades de manera temporal.
El propósito de esta medida es asegurar la seguridad y la salud de la población por medio de un control exhaustivo sobre la calidad de las bebidas, tanto alcohólicas como no alcohólicas, que se venderán durante el evento. Esta revisión contempla la inspección de la calidad de impresión de las etiquetas y la verificación de hologramas del SAT para identificar posibles adulteraciones o falsificaciones.
La supervisión sanitaria se extenderá a los alimentos y el agua, con cerca de 600 verificaciones previstas. Se analizarán más de mil muestras de alimentos y bebidas, y se realizarán 250 inspecciones a baños públicos y 250 análisis de cloro residual. Adicionalmente, se efectuarán 280 pruebas para detectar metanol y 114 para identificar clenbuterol, un compuesto prohibido.
El plan también contempla 950 acciones educativas sobre el manejo higiénico de alimentos y bebidas, y el seguimiento de aguas residuales para la detección del vibrio del cólera, dada la alta concurrencia esperada en la feria de abril.