Marlen Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO .-En medio de la crisis económica derivada de la pandemia de Covid-19, los adeudos a tarjetas de crédito en México llegaron a un nivel sin precedente.

El índice de morosidad (Imora) ajustado en las tarjetas de crédito, que incluye pagos atrasados y saldos vencidos que fueron vendidos a empresas de cobranza, alcanzó su nivel más alto desde diciembre de 2000, es decir, desde que existen datos.

El indicador superó, incluso, los niveles de la crisis financiera mundial de hace 13 años, situación que, de acuerdo con especialistas, aún no habría tocado fondo y trae riesgos para los bancos.

En enero pasado, la medición subió a 17.95 por ciento, 3.52 puntos más que un año atrás y 1.13 más que en diciembre.

Durante la crisis financiera que inició en 2008, el mayor nivel de morosidad fue de 14 por ciento, en mayo del 2009.

Entre los bancos con mayor incremento en la morosidad están Consubanco, Scotiabank, Banca Miffel, BanCoppel y HSBC.

A su vez, los créditos personales aumentaron su Imora a 17.57 por ciento en enero, desde el 15.78 por ciento de hace un año y el 17.19 de diciembre.

En general, el indicador del crédito al consumo, que engloba tanto las tarjetas de crédito como los créditos personales, se ubicó en enero en 13.70 por ciento, un incremento anual de 1.83 puntos.

Alejandro Tapia, director senior del sector bancario en México de la calificadora Fitch Ratings, advirtió que la crisis aún no termina y algunas instituciones de crédito enfrentarán desafíos en el manejo de su cartera.

Tapia señaló que este año los bancos deberán encarar ya el desempeño real que tienen sus acreditados, luego de que terminaron los programas de diferimiento de pagos.

“El reto que tienen (los bancos) es controlar el deterioro de la calidad de activos y también hay retos en rentabilidad”, señaló el especialista.

Alfredo Calvo, senior director de Calificaciones Financieras de la agencia Standard & Poor’s, consideró que, en general, la morosidad de la cartera total de la banca comercial se encuentra en niveles manejables.

Resaltó que el sector bancario presenta niveles adecuados de capitalización y se han preparado incrementando sus reservas preventivas durante 2020.

Entre falta de apoyos significativos a negocios por parte del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la economía mexicana se contrajo 8.5 por ciento en el 2020, la peor recesión desde la Gran Depresión de los años 30, lo causó el cierre de miles de empresas, hundió el empleo formal e hizo que cayeran los salarios.