Jesus Emmanuel Leon Vazquez 
Agencia Reforma

CDMX.- Tras la polémica originada por la guía para la asignación de recursos médicos que proponía priorizar la atención de pacientes jóvenes críticos con Covid-19, por encima de adultos mayores, dicho criterio fue descartado, según la nueva Guía Bioética para Asignación de Recursos Limitados de Medicina Crítica en Situación de Emergencia.

“Esta guía no excluye a ningún paciente que sería, en condiciones ordinarias, sujeto a recibir cuidados críticos. Esto quiere decir, en principio, que la edad cronológica o tener una discapacidad no son de por sí características que excluyan a pacientes de ser candidatos(as) a recibir cuidados críticos. Es un error que ha de evitarse a toda costa asumir que tener cierta edad o cualquier discapacidad es sinónimo de tener una calidad de vida inferior, un pronóstico desfavorable, o mala salud”, indicó el documento.

Asignar recursos escasos de medicina crítica para salvar el mayor número de vidas durante una emergencia de salud pública implica que en ocasiones se debe seleccionar entre pacientes con similares características médicas y pronóstico médico.

“Uno de los sistemas de asignación de recursos escasos más usados es el aleatorio, que es ampliamente aceptado dentro y fuera de la medicina. En el contexto médico deben utilizarse únicamente como último recurso de asignación”.

Se explica que el objetivo de esta guía es dar una pauta bioética para proteger la salud de la población, entendiendo esto como salvar la mayor cantidad de vidas.

“Lo anterior se traduce en que las y los pacientes que tienen mayor probabilidad de sobrevivir con la ayuda de la medicina crítica son priorizados sobre los pacientes que tienen menor probabilidad de sobrevivir”.

Si lo anterior no resuelve la situación sobre quién recibirá acceso a los recursos escasos entonces la decisión deberá considerar la protección a personas que pertenecen a grupos vulnerables y, en caso excepcional, como último recurso tomarse de forma aleatoria y transparente.

Se debe de dar prioridad de acceso a los recursos escasos de medicina crítica al personal de salud que combate la emergencia de Covid-19.

“Esto quiere decir que el personal de salud que hace frente a la pandemia deberá pasar al principio de la lista para obtener recursos escasos de medicina crítica cuando esto sea requerido. La única excepción a este punto es cuando el personal de salud presente tales comorbilidades, o su pronóstico sea tal, que sería fútil que accediera a recursos escasos de medicina crítica”.

Durante la emergencia de salud el sistema de triaje debe ser aplicado tanto a pacientes de Covid-19 como a pacientes que requieran de cuidados de medicina crítica por otros padecimientos.

Tener Covid-19 no hace que un paciente tenga mayor prioridad para acceder a los recursos escasos de medicina crítica.

Las disposiciones de la guía entrarán en operación si la capacidad existente de cuidados críticos en un determinado hospital está sobrepasada, o está cerca de ser sobrepasada, y no es posible referir pacientes que necesitan de cuidados críticos a otros hospitales donde puedan ser atendidos de manera adecuada.

Según esta guía, los proveedores de salud privada no deberán negar la atención hospitalaria a personas que no cuenten con seguro médico privado o con los recursos económicos necesarios para solventar los gastos de hospitalización.

Aunque el principio de justicia social prevalece en situaciones de emergencia sanitaria, sigue siendo importante respetar la autonomía de los pacientes. Esto quiere decir que se debe comunicar de manera clara a los pacientes su diagnóstico y pronóstico, así como los cursos de acción posibles dado su estado de salud y los recursos hospitalarios disponibles.

“Los pacientes deben tener la oportunidad de hacer conocer sus deseos sobre los tratamientos e intervenciones que desean, así como si han elaborado algún documento de voluntad anticipada conforme a las leyes del Estado en que se encuentren. Es posible que, dado el modelo de asignación de recursos escasos de medicina crítica, los deseos de un(a) paciente de acceder a cierto tratamiento o intervención no se puedan satisfacer; aun cuando este fuera el caso, debe ser claro que el deseo de no ser sujeto a cierto tratamiento o intervención siempre debe de respetarse. Por ejemplo, cualquier instrucción de “no intubar” o “no reanimar” debe estar registrada adecuadamente en la historia clínica y debe ser respetada”.

De acuerdo con la guía, cada hospital donde se provea atención de medicina crítica deberá conformar equipos de triaje.

“Estos equipos serán los encargados de asignar los recursos escasos de medicina crítica.

Los miembros encargados deberán de tener amplia experiencia en el cuidado de pacientes críticamente enfermos.

“El personal de salud médico y de enfermería que atiende directamente a pacientes, tanto en piso como en la unidad de cuidados críticos y en la unidad de emergencias, deberán participar en las deliberaciones acerca de cada caso, pero mantendrán una distancia en la toma de decisiones de triaje”.