El director del Centro de Investigación y Desarrollo Empresarial, Alberto Aldape Barrios, aseveró ayer que una de las grandes enseñanzas que aportará la contingencia sanitaria COVID-19 a la población será comenzar a desarrollar una cultura del ahorro; “tuvo que llegar una situación extrema donde muchos han batallado por no contar con recursos resguardados en una cuenta bancaria”.
Sin duda que el consumidor ha entrado a una nueva etapa de ser más precavido en el tipo de artículos que adquiere, es indispensable dejar de caer en los gastos hormiga que implica comprar cosas innecesarias como son los aparatos de última tecnología, los cuales son carísimos, y esos recursos podrían destinarse en otros ámbitos.
En entrevista con El Heraldo, el director del CIDE señaló que la conciencia del ahorro no se aprendió por las buenas, ahora se impone por las malas, donde el COVID-19 ha venido a demostrar que se requiere tener recursos ahorrados para enfrentar cualquier situación de emergencia.
Esto significa que se debe dejar esa idea de ahorrar lo que sobra, porque nunca va a sobrar, sino ahorrar una cantidad fija cada quincena y ponerlo en una cuenta especial de ahorro o de inversión, donde el propietario no tenga la tentación de ir y sacar ese dinero de manera inmediata.
“La recomendación de ahorro es 5 o 10% de lo que se percibe cada quincena, semana o mes, y cuando llegan los bonos extraordinarios deben ser canalizados al ahorro y no gastárselos en cosas superfluas y que no requieren en realidad”.
Alberto Aldape Barrios señaló que hoy en día todavía hay muchas personas que se quejan y dicen que no les alcanza para ahorrar, pero los tiempos actuales han demostrado a todos que se necesitan desarrollar estrategias para hacer un guardadito en lo posible que permita enfrentar cualquier emergencia.
“Muchas personas argumentan que no les alcanza sus ingresos, pero muchos no han revisado en qué gastan y seguramente encontrarán que se destinan recursos para cosas innecesarias como querer tener la última moda en electrónicos, lo cual desbalancea la economía familiar y no se dan cuenta que si no hacen un presupuesto mensual no les alcanza”, concluyó.