La Condusef informó que en México sólo el 35.5% de adultos ahorran a través de una institución financiera. De ellos el 60.5% lo hace a través de una cuenta de nómina y el 46.6% por medio de una cuenta de ahorro.

De acuerdo con datos de la Asociación de Bancos de México, en los primeros cuatro meses de 2020, la captación bancaria se incrementó en 853 mil millones de pesos, alcanzando un saldo histórico de 6.9 billones de pesos.

La cuenta de ahorro es uno de los productos que menos rendimientos ofrecen, sin embargo, son de los más flexibles. Las ganancias que ofrecen algunas instituciones financieras, expresadas como tasa de rendimiento varían, ya que se encuentran desde un 0% como el caso de Santander con su producto llamado Dinero Creciente Santander, o el 2.13%, que ofrece Inbursa en su producto CODE FLEX.

Esta rentabilidad variable depende de distintos factores, algunos de ellos son: la cantidad de dinero depositada, si se tiene domiciliada la nómina y/o recibos de luz y teléfono en tu cuenta corriente, si se realizan compras con tarjetas, etc.

Antes de firmar se recomienda verificar este tema con el banco de elección. Los rendimientos no son muy atractivos, pero al ahorrar se mantiene el dinero en un lugar seguro para cuando se necesite, sin tener que cumplir con plazos forzosos; además es una opción para que una vez que se ahorre lo suficiente, se comience a invertir en otras alternativas que hagan crecer el dinero.

Frente aquellos usuarios financieros que se prometieron que este año iniciarían el hábito del ahorro, la Comisión Nacional para la Proteccion y Defensa de los Usuarios Financieros señaló que el ahorrar implica disciplina, para muchas personas puede parecer complicado, sin embargo, hay beneficios pues se centra en el futuro.

La cuenta de ahorro permite afrontar gastos que probablemente no se pueda cubrir con el salario regular, por ejemplo: pagar los servicios, gastos médicos o medicinas en una enfermedad; afrontar algún accidente; cubrir gastos como una boda, irte de vacaciones o comenzar un nuevo negocio, entre otros.

Una de las ventajas de ahorrar en este producto es que los bancos se encuentran asegurados por el Instituto para la Protección del Ahorro Bancario (IPAB), entidad del Gobierno Federal que tiene la tarea de administrar el llamado Seguro de Depósito Bancario.