Stefanny Dolores Soriano Hernández 
Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco: Planear compras, ahorro y aguinaldo desde ahora ayuda a evitar deudas y la cuesta de enero tras el Buen Fin y Navidad.

Preparar desde ahora el presupuesto para el Buen Fin, Navidad y Año Nuevo puede ayudar a evitar que las compras de temporada terminen en deudas, falta de liquidez y pagos difíciles de cubrir al arrancar 2027.

Los últimos meses del año suelen concentrar gastos que muchas familias no siempre contemplan con anticipación: ofertas del Buen Fin, regalos, intercambios, cenas, posadas, ropa, viajes y reuniones familiares. El riesgo surge cuando esos consumos se cubren con dinero que aún no se tiene, con la totalidad del aguinaldo o mediante créditos que seguirán cobrando mensualidades durante los primeros meses del año siguiente.

La recomendación es comenzar a ahorrar desde ahora. Más que cancelar los festejos, se trata de poner un límite al gasto, identificar qué compras son necesarias y separar una cantidad semanal o quincenal para llegar a diciembre con recursos propios. De esta manera, las celebraciones dejan de depender de la tarjeta de crédito o de préstamos de último momento.

La información oficial más reciente sobre salud financiera muestra por qué es importante anticiparse. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (ENSAFI) 2023, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), 36.2 por ciento de las personas adultas en México tenía algún tipo de deuda. Además, 52 por ciento reportó contar con algún tipo de ahorro.

La misma encuesta encontró que 45.9 por ciento de las personas de 18 años y más señaló que casi nunca o nunca le sobra dinero al final del mes. En este contexto, afrontar los gastos de noviembre y diciembre sin planificación puede reducir todavía más el margen para cumplir con renta, servicios, alimentación, transporte, colegiaturas, seguros o pagos de tarjeta en enero.

Presupuesto antes de comprar

El primer paso es hacer una lista de los gastos que se prevén de aquí a enero. Además de los regalos y las celebraciones, se deben considerar compras del Buen Fin, transporte, ropa, cenas, intercambios, viajes, pagos de tarjetas y obligaciones que llegarán a principios del siguiente año.

Después, se debe calcular cuánto dinero puede destinarse a estos rubros sin afectar los gastos esenciales. La diferencia entre el ingreso disponible y las obligaciones fijas es el límite real para ahorrar y gastar; si una compra rebasa ese margen, no es una oferta conveniente, aunque tenga descuento.

Una forma sencilla de organizarse es crear un fondo de fin de año. El monto previsto puede dividirse entre las quincenas restantes y apartarse en una cuenta distinta, un sobre o un apartado digital. Si una persona estima que requerirá 6,000 pesos para sus compromisos de noviembre y diciembre y cuenta con seis quincenas para prepararse, tendría que reservar mil pesos en cada periodo de pago.

Si la meta resulta difícil de cubrir, la solución no debería ser endeudarse de manera automática. Conviene ajustar el plan: reducir el presupuesto para regalos, acordar intercambios con un tope de gasto, organizar comidas compartidas, preparar cenas en casa o posponer compras que no sean indispensables.

Buen Fin con control

El Buen Fin puede ser una oportunidad para comprar artículos necesarios y ya contemplados, pero no para elevar el gasto sin un plan. Antes de comprar, es recomendable elaborar un presupuesto, hacer una lista de necesidades, comparar precios y no gastar más de lo que se puede pagar.

Antes de que comiencen las promociones, conviene revisar el precio de los productos que se desean adquirir en diferentes establecimientos y plataformas. Esto permite identificar si el descuento es real y evita comprar sólo por la sensación de urgencia que generan las ofertas limitadas.

Los meses sin intereses requieren especial cuidado. Pueden ser útiles para bienes duraderos y necesarios, como una computadora, una lavadora o un refrigerador, siempre que la mensualidad esté considerada en el presupuesto. En cambio, financiar una cena, regalos, ropa de temporada o un viaje implica pagar durante meses algo que se consumió en pocos días.

Antes de aceptar una promoción, es recomendable sumar las mensualidades actuales y verificar que la nueva deuda pueda pagarse incluso después de enero. No basta con que la mensualidad parezca baja: debe caber junto con renta, servicios, alimentos, transporte y demás compromisos financieros.

Aguinaldo con estrategia

El aguinaldo puede aliviar los gastos de cierre de año, pero gastarlo completo en diciembre deja menos recursos para enfrentar enero. Una alternativa es dividirlo desde el primer día: una parte para compromisos de temporada, otra para pagar deudas con intereses altos, otra para gastos previsibles del inicio de año y una porción para ahorro o emergencias.

Separar el dinero antes de comenzar las compras reduce la posibilidad de que se diluya en gastos pequeños o decisiones impulsivas. También permite pagar compromisos pendientes sin sacrificar por completo la capacidad de ahorro.

Además, conviene conservar comprobantes, revisar estados de cuenta y confirmar que las promociones se apliquen como fueron ofrecidas. Estas medidas ayudan a detectar cargos duplicados, compras no reconocidas o meses sin intereses que no quedaron registrados correctamente.

Pensar también en enero

La planeación de fin de año debe incluir, desde ahora, las obligaciones que continuarán después de las fiestas. Renta, servicios, transporte, colegiaturas, seguros, pagos de tarjeta y otros gastos fijos no se detienen en enero, por lo que deben tener un espacio dentro del presupuesto.

Prepararse con tiempo para los gastos de temporada puede reducir la presión financiera, pues permite tomar decisiones de compra con mayor calma y evita depender de deudas para cubrir consumos previsibles.

Ahorrar ahora no implica renunciar a Navidad o ignorar las promociones del Buen Fin. Significa decidir con anticipación cuánto se puede gastar, proteger los recursos para lo esencial y evitar que los descuentos de noviembre o las celebraciones de diciembre se conviertan en una carga financiera al inicio de 2027.