El helicóptero de la Policía Estatal «Águila I» capaz de alcanzar los 130 nudos de velocidad, se ha encargado hace 15 años, de sobrevolar los cielos de Aguascalientes, disuadiendo la incidencia delictiva, apoyando acciones de rescate, además de brindar atención médica, traslados aéreos y hasta en intervenciones en sofocación de incendios forestales. El mantenimiento diario al helicóptero, permite que se encuentre en las condiciones óptimas para ser utilizado en cualquier momento.

El equipo encabezado por el capitán Olegario Andrade, quien ha tripulado la aeronave desde el 2010, cuenta con el respaldo de tiradores, paramédicos y mecánicos, conformando un equipo exitoso, capaz de atender cualquier eventualidad en menos de tres minutos, lo que ha significado la obtención de reconocimientos y certificaciones de cualquier tipo.

El «Águila I», AS350 Eurocopter, cuenta con funciones multipropósito, equipado para hacer funciones de vigilancia, así como la conversión de ambulancia aérea. Cuenta también con equipo especial para ayudar desde el aire a combatir incendios forestales, cuyo tanque de 1,100 litros de agua y se puede llenar en tan solo 40 segundos. Además del faro llamado «Sol de Noche» con el cual se pueden hacer vuelos nocturnos, así como el torno de salvamento que permite a los rescatistas llegar a lugares de difícil acceso, incluso sin que la aeronave descienda.

Cuenta también con un gancho de carga capaz de soportar hasta media tonelada, así como una camilla y cable, para que la persona atendida pueda ser estabilizada y trasladada a recibir atención médica lo antes posible. Los vuelos suelen ser programados, sin embargo, dependiendo de los llamados de auxilio el «Águila I» se coordina con las unidades terrestres, logrando mejores resultados. «El Águila I es un helicóptero muy bien conservado, es de la sociedad de Aguascalientes para el beneficio de los ciudadanos», resaltó.

Por su parte, el paramédico Gerardo Romo explicó que existen dos tipos de llamadas, uno nombrado vuelo primario, equivalente a la movilización de la aeronave sin realizar la conversión en ambulancia, acudiendo al lugar del accidente para prestar primeros auxilios. El segundo, corresponde a la conversión del helicóptero en ambulancia aérea, para lo cual son retirados dos asientos de la parte posterior de la cabina y uno más de la parte delantera. Ahí se da el espacio para colocar la camilla, equipo y material médico, permitiendo el traslado de los pacientes o lesionados a hospitales locales e incluso foráneos.

Finalmente, Mario Alberto Lechuga, mecánico de la aeronave, detalló que a diario se le otorga mantenimiento al «Águila I», realizando pre vuelos y post vuelos, así como mantenimientos por cada 10 horas de vuelo acumulado y tiempo calendario. Explicó que el helicóptero es de origen francés, monomotor con autonomía de 3 horas y media de vuelo con capacidad de seis pasajeros. Ese modelo tiene el récord mundial de aterrizaje y despegue en la cima del monte Everest, cuya cima es de alrededor de los 23 mil pies, alcanzando una velocidad de 130 nudos.

En lo que va de este año, el «Águila I» ha atendido 30 operaciones aéreas en servicios de ambulancia, durante el sexenio suman 100 intervenciones, contribuyendo incluso con traslados especiales a hospitales de otras partes del país.