Aunque Aguascalientes no es una zona sísmica, sino volcánica y con presencia de grietas que siguen en crecimiento, se requiere contar con una red de observación sísmica que permita medir la intensidad de los temblores con epicentro en otras entidades y que se reflejan en este estado, así como un Código de Construcción que no existe y urge, consideraron especialistas en fallas, grietas y sismos que participaron en la mesa de diálogo en El Heraldo.

Francisco Aguilar, presidente del Colegio de Geólogos de Aguascalientes resaltó que “el único lugar donde no tiembla, es donde no hay instrumentación que registre los sismos”, y en Aguascalientes se tiene un sismológico que ha registrado este fenómeno de manera constante, no obstante, lo que interesa es el grado de sus registros, y que esto es el reflejo de lo que ocurre en otras partes del país, comentó.

Todos los días tiembla, insistió, producto del reacomodo de las placas tectónicas y en esta entidad además, se llega a registrar lo que ocurre en zonas sísmicas de entidades vecinas como Jalisco, Colima y Michoacán principalmente, y para tener más certeza de la intensidad y magnitud de los sismos que llegan a replicarse en Aguascalientes, se requiere de la red de observación sísmica que ha propuesto desde hace años, “para registrar los temblores que se van sumando día con día y hacer investigación”.

Por su parte, Jesús Pacheco Martínez, investigador del Centro de Ciencias del Diseño y de la Construcción de la UAA, que también revisa constantemente el Sistema Sismológico de la casa de estudios, refirió que a diario se registran temblores en Aguascalientes de intensidad variante, pero está claro que Aguascalientes es zona de menor intensidad.

Dejó en claro que no es que haya más temblores en Aguascalientes, sino que ahora hay edificios más altos que hacen más notorio el fenómeno, pero aunado a esto, también hay más sensores de monitoreo, aunado a la información que circula por redes sociales que ayudan a la diseminación de lo que ocurre, pero “no hay aumento de sismicidad y cuando hay reacomodo de tierra, es derivado de las fallas que están bien localizadas y las grietas generadas por la extracción de agua, y que son las que históricamente, al menos en este estado, han originado los sismos”.

En tanto que Armando Roque Cruz, ingeniero especialista en fallas y grietas, resaltó que más que sismos, lo que ocurre en esta entidad es el constante reacomodo de la tierra, haciendo crecer las fallas y fracturas superficiales, sobre todo en los últimos 50 años en que el acuífero ha sido sobreexplotado. Aunado a esto, hay fallas formadas y “dormidas” que datan de más de cinco millones de años y que el proceso de extracción podría reactivarlas.

Refirió que después de los sismos registrados el domingo y lunes de la semana pasada, se tuvo información de réplicas de menor intensidad que se sintieron no sólo en los lugares de epicentro, sino también aquí, pero que sólo alcanza a percibir un sensor sismológico, no el ser humano, y de esos, hubo varios que también se registraron en Aguascalientes.