Los aguascalentenses consumen 2.6 millones de piezas de pan de muerto durante la temporada de la celebración del Día de Muertos, de acuerdo con estimaciones del Grupo de Industriales Panificadores (GIPAN).
El presidente de GIPAN, Oscar Salado Gómez, destacó que la producción de esta temporada crece año con año, al igual que las recetas que se ofrecen a los consumidores, desde la pieza tradicional hasta las presentaciones con rellenos y sabores, en distintos tamaños.
Indicó que los panificadores han reportado un aumento del 25% en la venta de pan de muerto respecto al año 2023, impulsado por campañas para promover las tradiciones de la temporada.
Señaló que la instalación del stand de Pan de Muerto en la Feria de las Calaveras, así como la ruta del Pan de Muerto, que incentiva su consumo en distintas panaderías de la ciudad, ha resultado un éxito para los panificadores.
El pan de muerto se elabora con una receta distinta al pan común, por lo cual su precio promedio es de 15 pesos para la presentación tradicional, y puede elevarse a un promedio de 30 pesos dependiendo del tamaño y los ingredientes, explicó.
Mencionó que se entregaron 500 pasaportes de la ruta del pan, de modo que las personas que consumieran pan en los puntos de venta pudieran participar en el sorteo de dinero en efectivo por parte de GIPAN.
Salado Gómez resaltó que este tipo de actividades fomentan la integración familiar y la celebración de las tradiciones más arraigadas en el país, además de promover al sector panificador, cuyas ventas están respaldadas por la calidad y la innovación de los negocios.
Subrayó que en los últimos años se ha creado un nicho de mercado en el que los jóvenes demandan nuevas recetas saludables, y las panaderías han respondido ofreciendo productos con ingredientes novedosos y pan sin azúcar.