Sarai Cervantes
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Las empresas que tienen una alta dependencia de la logística enfrentarán un nuevo reto: un alza del servicio de hasta 30 por ciento por la inflación.
Los sectores de transporte y logística han implementado estrategias para ahorrar costos ante el alza de precios como mejorar procesos en almacenes, contratar personal especializado y trazo de rutas de distribución.
Pero ha sido insuficiente para contener la inflación, coincidieron especialistas.
Pedro Bermúdez, director de Cadena de Suministro de Elektra, dijo que la logística representa entre 5 y 15 por ciento de los costos de producción de un bien o servicio y cualquier cambio impacta en el precio final.
«La logística ha tenido un impulso con la pandemia debido al comercio electrónico, y porque se busca tener mayor competitividad por la inmediatez y precios más económicos y en el menor tiempo posible», expuso.
Debido a esto, añadió, la logística ha tenido mayor impacto inflacionario, con aumentos en la cadena de suministro de 12 por ciento en los combustibles y de 25 por ciento en unidades nuevas.
El también consejero de la Asociación #SoyLogístico agregó que el sector también está estresado por otros factores como la escasez de operadores, pues la mano de obra del área de distribución ha subido casi 30 por ciento.
«La logística está costando 20 por ciento más, además del impacto en el producto final para el consumidor. Se estima que la inflación en el sector al finalizar el año llegue a 30 por ciento», aseguró.
Gustavo Equihua, miembro del Consejo Nacional de Ejecutivos en Logística y Cadena de Suministro (Conalog), destacó que otros de los factores que abonarán a que el costo suba en el sector logístico son algunas políticas públicas.
La implementación de la Carta Porte que pide el Sistema de Administración Tributaria (SAT), por ejemplo, ha tenido tropiezos y las especificaciones se han dado en partes y con plazos cortos, dijo Equihua.
«Eso causa incertidumbre en las empresas y genera impactos financieros fuertes para cumplir con la normativa.
«Debería haber en este ámbito mayor profesionalismo para definir plazos realistas y procesos sencillos para no impactar los costos logísticos», expuso.
Agregó que se requiere una facilitación en despachos aduanales, esquemas de tributación y controles sanitarios, los cuales son complejos en el papel y en la práctica no se les da seguimiento.
Xavier Ordóñez, socio líder de Cadena de Suministro en Deloitte México, indicó que casi todas las políticas públicas nacen con una finalidad de control y para generar registros deben buscar la simplificación de procesos.
«Para que estos (trámites) no sean engorrosos deben ser fáciles de entender y estar tecnificados, es decir, que sean lo más automatizados y fáciles de cumplir por las empresas, sin importar su tamaño», expresó.
Para ayudar a contener los incrementos, manifestó, las empresas pueden mejorar su logística haciendo una mejor planeación para optimizar su transporte y usarlos a su capacidad máxima.
Agregó que también pueden utilizar medios marítimo y ferroviario que pueden ser más económicos, así como tener personal capacitado y tecnificado para responder a las demandas del mercado.
Se pueden generar acuerdos de largo plazo con proveedores logísticos, los cuales, al contar con carga asegurada, podrán dar mejores tarifas, añadió.
Bermúdez reconoció que al sector privado aún le falta afinar procesos, como no tener regresos en vacío y dejar prácticas como el envío de mercancías rápidamente sin consolidar embarques.
«Se calcula que en México se transporte 30 a 40 por ciento de aire en las unidades, sobre todo de red primaria.
«Además, no estamos colaborando entre empresas o considerando cambios en los empaques o en los envíos a granel, por ejemplo», puntualizó.