
Con el regreso a clases, las familias deben evitar financiar la compra de útiles, uniformes y demás artículos escolares mediante el uso excesivo de tarjetas de crédito, debido al riesgo de sobreendeudamiento que puede comprometer el presupuesto familiar durante varios meses, advirtió María del Carmen Corchado Reyes, presidenta del Colegio de Economistas.
Explicó que, ante la falta de ahorro para enfrentar los gastos del ciclo escolar, muchas familias recurren al llamado “tarjetazo de agosto”, utilizando el crédito para cubrir desembolsos que pueden acumularse y reducir de manera considerable el dinero disponible para atender los gastos ordinarios del hogar. Señaló que existen diferencias importantes entre las modalidades de financiamiento. En el caso de los tarjetahabientes totaleros, quienes cubren la totalidad de su saldo antes de la fecha límite, el uso de la tarjeta puede representar un financiamiento sin intereses.
En cambio, los meses sin intereses, aunque no generan intereses si se cumplen puntualmente los pagos, pueden provocar un sobreapalancamiento cuando se acumulan varias compras. Por ello, recomendó que el conjunto de las mensualidades no represente más de 15 a 20% del ingreso mensual familiar. Indicó que el problema se presenta cuando las familias adquieren a crédito diversos artículos de manera simultánea, como mochilas, calzado, uniformes, tabletas o computadoras, hasta comprometer una proporción considerable de sus ingresos.
Por ello, Corchado Reyes recomendó distinguir entre bienes duraderos y artículos de consumo recurrente. Las computadoras y tabletas pueden ser susceptibles de financiarse a seis o 12 meses sin intereses, mientras que productos como cuadernos, uniformes y otros útiles escolares deberían cubrirse preferentemente en una sola exhibición.











