Con la finalidad de evitar cualquier situación de riesgo derivado de la presencia del coronavirus, trabajadores del sistema de servicio de transporte público urbano realizan el lavado profundo de unidades. Con agua, cloro y jabón, los asientos, pasamanos y el pasillo de la pesada unidad son desinfectados al término de la ruta. El concesionario Jesús Herrara Robles explicó que lo anterior se realiza acatando las recomendaciones de la Coordinación de Movilidad, y empleando el sentido común, para contribuir evitando la propagación del COVID-19.
Herrera explicó a El Heraldo que son los mismos operadores, quienes tienen que destinar parte de su tiempo de descanso para realizar la desinfección de las unidades. Solicitaron el apoyo de las autoridades correspondientes a fin de que los apoyen con insumos de limpieza, pues actualmente los gastos para los artículos son absorbidos por los propios concesionarios, además de que cada vez más escasean productos desinfectantes. Por su parte, el operador de la ruta 25, Gabriel Sánchez, precisó que la mayoría de los usuarios han adoptado medidas preventivas al abordar el camión, y que al subir se les ofrece gel antibacterial.