En un esfuerzo continuo por garantizar la calidad del agua en la capital, Claudia Valdivia, jefa de calidad en el Modelo Integral de Aguas de Aguascalientes, explicó que se realizan análisis fisicoquímicos, de metales pesados y bacteriológicos para asegurar que el líquido que llega a los hogares sea seguro para el consumo.
Durante una visita al Pozo 102A, uno de los 228 de la ciudad, ubicado en Curtidores y con una profundidad aproximada de 400 metros, Valdivia señaló que el proceso comienza con la extracción del agua y la toma de muestras para distintos análisis. Estas muestras se recolectan dos veces al año, según la norma 127 SSA 1 2021, para garantizar su calidad.
Además de las mediciones en los pozos, la calidad del agua se verifica en los hogares dos veces al mes, enfocándose en el cloro residual y la calidad bacteriológica. Si se detectan niveles bajos de cloro, se intensifican las mediciones para prevenir cualquier posible contaminación bacteriana. En caso de irregularidades, el equipo toma muestras adicionales y, si es necesario, coordina con el área de alcantarillado y fugas para resolver el problema.
La conexión clandestina a la red de agua es otra preocupación, ya que estas conexiones incorrectas pueden causar fugas y contaminar el suministro. Para mitigar estos riesgos, el equipo de calidad trabaja diligentemente para detectar y corregir cualquier punto de vulnerabilidad en la red.
Respecto al uso de cloro en cisternas y tinacos domésticos, Valdivia recomienda no añadir pastillas de cloro sin medir adecuadamente los niveles residuales, ya que la hipercloración puede dañar tanto la salud como la infraestructura de la casa. En casos donde sea necesario desinfectar una cisterna, aconseja buscar asesoría especializada para evitar problemas.

Para dudas, reportes y asesoría: contactar al equipo de Calidad del Agua en Salvador Quezada Limón, 1407, o a través del teléfono 449-155-4020.