En la vida diaria existen distintas formas de arremeter contra la naturaleza, una es ellas es cuando se lleva a cabo de manera furtiva y otra tener el permiso de la autoridad, pero en ambos casos el único fin es acabar con lo poco que se tiene en materia arbolada, de arbustos y pequeños arroyos y en su lugar construir viviendas, tiendas, oficinas y otro tipo de negocios, sin entender que con su acción lo único que provocan es acelerar la desertificación y que el cambio climático se refleje en esta enditad.

Luego de que ambientalistas expresaron su inquietud y oposición a que en una parte de Bosque de Cobos se construya el fraccionamiento Villa Portia, que sería la continuación del denominado “Lunaria”, de inmediato el secretario de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Aguascalientes, Jaime Gallo Camacho, salió a decir que no hay impedimento para que se lleve a cabo ya que cuenta con los permisos necesarios, lo que significa que desde la misma autoridad municipal se prohíja este tipo de actos.

La presidenta del Movimiento Ambiental, María Guadalupe Castorena Esparza; el presidente de la Asociación de Guardabosques, Miguel Vázquez Sánchez y los representantes del Colectivo Salvemos La Pona y de la Asociación Conciencia Ecológica, manifestaron su total rechazo al proyecto, que inevitablemente podrá en peligro a toda esa zona, misma que la pasada administración municipal declaró como “zona protegida”, lo que hoy se comprueba que fue darle atole con el dedo a los guardianes de la vida natural.

Entre los problemas que sin duda habrá de generar la construcción de 3 mil viviendas será afectar o acabar con el arroyo Cobos, lugar en que habitan especies en peligro de extinción, como la tortuga casquito y la musaraña desértica.

En la denuncia, Castorena Esparza señaló que el pasado 14 de julio se recibió en la Semarnat la intención de modificar el uso de suelo forestal a la parte sur del fraccionamiento Lunaria. En tanto, Miguel Vázquez resaltó que el Municipio de Aguascalientes modificó en 2018 el Programa de Desarrollo Urbano para eliminar la zona en riesgo de ser desforestada en carácter de preservación y conservación económica, lo que significa un “acto flagrante de regresión en contra del derecho humano a un medio ambiente sano”.

Los activistas saben que van contracorriente, lo que no obsta para que interpusieran cuatro denuncias ante las procuradurías federal y estatal del medio ambiente en contra del fraccionamiento Lunaria, básicamente por contaminar los arroyos tributarios a Cobos con agua mezclada, basura de construcción y doméstica y sepultar tramos de los causes con arena. Además, se pone en peligro el patrimonio paleontológico del sector y tal como ha sucedido con otras situaciones similares en varias partes de la ciudad y del estado, “con esto las autoridades demuestran que no están al servicio de la protección del medio ambiente” y lo único que se puede hacer “es observar su actuar para que no permitan un acto irreversible e irremplazable”, sostuvo María Guadalupe Castorena.

Con la celeridad que el caso exige, el titular de la Sedum, Jaime Gallo, aseveró que “no existe ningún impedimento legal para que se edifique el fraccionamiento Villa Portia” y para sustentar la defensa de la empresa constructora el funcionario aseguró que el terreno fue adquirido hace más de 20 años, por lo que “las urbanizaciones que se están llevando a cabo tienen el uso habitacional autorizado hace varios años”, lo que calló cuando su ex jefa declaró el área como zona protegida.

En un momento de clarividencia, Gallo Camacho aceptó que aquello que se haga aguas arriba va a impactar a todo el bosque, lo que ni falta hacía que lo dijera, porque es lógico que, primero el paso de la maquinaria, del equipo de construcción y toda clase de vehículos para llevar a cabo las obras perjudicará el hábitat, y más tarde, cuando esté habitado el lugar será mayor el ruido y la contaminación que provocará un impacto negativo en toda la zona, lo que, sin duda tiene calculado la autoridad municipal, porque una vez que empiece a declinar la vida silvestre ya no habrá impedimento alguno para que se construyan el resto de las 14 mil casas que están calculadas, tan sólo en una parte de ese espacio.

Para curarse en salud, el citado funcionario sostuvo que de su parte “lo que tenemos que hacer las autoridades es verificar que lo que se vaya a urbanizar cuente con las normas técnicas adecuadas para que no se dañe el medio ambiente”, pero se abstuvo de mencionar cómo va a lograrlo.

SITUACIÓN DIFÍCIL

De no haber una mejoría en el ciclo pluvial durante este mes y en septiembre puede haber un problema muy serio en la producción de carne y leche, aseveró el presidente de la Unión Ganadera Regional de Aguascalientes (UGRA), Juan Pablo Franco.

Este sector es de los más afectados cuando el tiempo de lluvias se retrasa, es irregular o de plano es mínimo, por lo que esperan que en lo que resta de agosto y en septiembre se tenga la lluvia que necesita el campo.

Por ahora lo único que queda es aprovechar al máximo la reserva de que disponen, ya que los potreros y bordos registran un nivel muy bajo, situación que ha obligado a disminuir el hato hasta en un 40% ya que no hay el pasto necesario para alimentarlo y adquirirlo tiene un costo elevado.

Como una salida, la UGRA estableció contacto con las autoridades para que activaran el Plan de Contingencia, pero el trámite se suspendió luego de las lluvias que hubo en julio, que por cierto fueron irregulares, por lo que se buscará que la propuesta sea reencausada.

Además de los efectos negativos que resisten como ganaderos, la consumidores podrían enfrentar un aumento en los precios del producto final, por lo que los pecuarios esperan lograr el apoyo necesario por parte del sector oficial, ya que además de atender las condiciones en que se encuentran hay que procurar el necesario apoyo a las familias, que deben tener acceso a la compra de carne y leche a precios razonables.

Aunque es una situación que periódicamente se presenta esperan, en primer lugar, que se regularicen las lluvias y de no ser así que de la autoridad surja un plan que contribuya a enfrentar la crisis productiva y económica para que esto no dañe al pueblo. Es un asunto que debe verse sin dramatismos ni exageraciones y considerar todas las posibilidades, lo que ojalá se entienda en el Gobierno Federal que ha sido reticente a aceptar que sin su apoyo los ganaderos pueden reducir al máximo el número de cabezas y que de hacerlo sería en menoscabo de la economía popular.

ACTITUD SILVESTRE

Seguramente que Usted, afable lector o lectora, recuerda o habrá escuchado las andanzas de Pedro Ferriz Santacruz, que dedicó parte de su actividad profesional, como locutor, periodista e investigador, a los asuntos paranormales y que hoy pretende retomar Raúl Alonso, presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Aguascalientes (CCEA), al anunciar que preparan un Observatorio Legislativo, esto es, una especie de bola de cristal. El propósito es evitar que el Congreso del Estado “se convierta en trampolín político”, pero primero tendría que reformarse parte del andamiaje jurídico ya que legalmente nada puede impedir que un diputado aspire a otro cargo de elección popular o que asuma un lugar en la administración pública. El dirigente patronal conseguirá reunir toda la información que crea conveniente para demostrar la productividad de cada miembro del parlamento, pero no frenar que los partidos políticos o los grupos de poder impulsen la carrera política de un legislador. En contraparte, diputados y diputadas darían paso a crear un Observatorio Ciudadano similar, pero que tenga como fin analizar, valorar y catalogar lo que hacen las cúpulas empresariales y determinar si sus miembros y sus representados cumplen con sus trabajadores lo que dispone la ley, principalmente en materia salarial y de prestaciones, y qué es lo que hacen a favor de la sociedad, además que se replantee cómo obtuvieron algunos de ellos los cargos que ostentan. Con esto se daría respuesta a varias cuestiones que parecen olvidadas pero que están presentes.