Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Militares fueron agredidos por huachicoleros y pobladores al atender el reporte de una toma clandestina en Cuautlacingo, Otumba, Estado de México.
De acuerdo con fuentes estatales los soldados fueron bloqueados por los habitantes para impedir la detención de los ordeñadores lo que provocó un conato de bronca.
También se informó que tres militares habían sido lesionados, al parecer por piedras aventadas por los pobladores, que exigían la retirada de los uniformados.
Además, de manera extraoficial, se reportaron agresiones de armas de fuego contra los militares.
No obstante, esos reportes no fueron oficializados por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), ni se pronunció sobre los hechos.
La operación para ubicar a los gasotraficantes, se extendió en toda la localidad de Cuautlacingo. La movilización incluyó un helicóptero de la Fuerza Aérea.
Los primeros informes indican que en la toma ilegal había hasta 15 camionetas formadas que cargaban huachicol.
Policías locales y federales acudieron a la zona para reforzar el operativo de seguridad.
Los militares pidieron refuerzos a su Zona Militar y se inició una movilización para capturar a los responsables.
Por la tarde de ayer policías del Estado de México reportaron que dos personas habían sido detenidas.
Apenas el 14 de enero fue hallada otra toma clandestina en este mismo municipio de Otumba en el kilómetro 189+200.
En diciembre pasado policías estatales salvaron a dos agentes de investigación de ser linchados por pobladores de Cuautlacingo. Los ministeriales realizaban una investigación sobre robo de vehículos y de combustible. Los habitantes los acusaron de ser secuestradores.
Tras ese hecho Fuerzas federales detuvieron a Erik Gabriel “N”, identificado como presunto líder huachicolero en el Estado de México. El operativo se llevó a cabo en Cuautlacingo.
En la acción operativa los agentes aseguraron al detenido, 30 contenedores con nueve mil 600 litros de hidrocarburo robado, ocho vehículos y un inmueble.
No obstante, aún con esa captura, la ordeña de combustible persiste en esa localidad.
Por Otumba atraviesa el poliducto Tuxpan-Ciudad de México, cerrado en enero por el Gobierno federal ante diversas perforaciones de los huachicoleros, lo que ocasionó un desabasto en diversos estados.
Otumba pasó a ser foco rojo por el robo de combustible luego de que en 2015 se detectaron tres tomas ilegales y en 2018 139 puntos de ordeña.
El poliducto Tuxpan-Ciudad de México tiene una capacidad operativa de 173 barriles al día y también pasa por los municipios de Axapusco, San Martín de las Pirámides, Teotihuacán, Acolman, Ecatepec y Tlalnepantla en el Estado de México.
La entidad gobernada por Alfredo del Mazo figura en el sexto lugar en el hallazgo de tomas clandestinas en ductos de Pemex de 2016 a 2019 con 3 mil 20 puntos de ordeña, es decir, 2.7 “piquetes” al día.