Édgar Hernández
Agencia Reforma

TAPACHULA, Chiapas.-Decenas de migrantes que salieron en caravana de esta ciudad rumbo al norte del País se enfrentaron ayer, con niños en brazos, a militares y elementos de la Guardia Nacional que intentaron frenarlos. Aunque el Presidente López Obrador pasó por el lugar, no frenó su paso.
Se trata de unos 700 migrantes haitianos, cubanos, colombianos y venezolanos que, aseguran, llevan viviendo casi un año hacinados en las calles sin recibir respuesta a su petición de asilo en México.
Cuando la caravana había recorrido unos 25 kilómetros sobre la carretera Talismán-Tapanatepec, los efectivos intentaron cercarlos en ese punto.
“Llevamos niños, hermanos, pónganse la mano en la conciencia”, gritó un centroamericano que cargaba a un bebé. Los migrantes rompieron el cerco y siguieron su trayecto.
En un segundo intento de contención, la caravana también traspasó la valla de seguridad en el tramo Huehuetán-Tuzantán, y avanzaron hacia Huixtla.
Justo en ese punto, la camioneta donde viajaba el Presidente López Obrador pasó sin detenerse, rumbo a Tapachula.