Isabella González
Agencia Reforma

WASHINGTON, EU.- Ante Donald Trump, el Presidente Andrés Manuel López Obrador agradeció ayer que, en vez de agravios, ha recibido comprensión y respeto del mandatario estadounidense.
“Presidente Trump, como en los mejores tiempos de nuestra relaciones políticas, durante mi mandato como Presidente de México, en vez de agravios hacia mi persona y lo que estimo más importante hacia mi País, hemos recibido de usted comprensión y respeto”, sostuvo.
El visitante aseveró que su anfitrión ha sido respetuoso con “los paisanos mexicanos” y ha ayudado al país en comercio y en el combate a la pandemia de Covid-19.
“Yo decidí venir porque, ya lo expresé, es muy importante la puesta en marcha del tratado, pero también quise estar aquí para agradecerle al pueblo de Estados Unidos, a su Gobierno y a usted, Presidente Trump, por ser cada vez más respetuosos con nuestros paisanos mexicanos”, expuso.
“A usted, Presidente Trump, le agradezco su comprensión y la ayuda que nos ha brindado en asuntos de comercio, petróleo, así como su apoyo personal para la adquisición de equipos médicos que necesitábamos con urgencia para tratar a nuestros enfermos del Covid-19”.
Aseguró que su homólogo estadounidense nunca ha buscado imponer nada que viole o vulnere la soberanía de México.
“Usted no ha pretendido tratarnos como colonia, sino que por el contrario, ha honrado nuestra condición de nación independiente”, destacó.
“Por eso estoy aquí, para expresar al pueblo de Estados Unidos que su Presidente se ha comportado hacia nosotros con gentileza y respeto, nos ha tratado como lo que somos: un País y un pueblo digno, libre, democrático y soberano”.
En el mensaje conjunto, López Obrador dijo también que el T-MEC significa un gran logro en beneficio de las tres naciones y de sus pueblos.
“Mi visita obedece en buena medida a la importancia que tiene, sobre todo en estos tiempos de crisis económica mundial, la entrada en vigor del tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá”, señaló.
El tratado, dijo, busca una mayor integración de las economías de los tres países y mejorar el funcionamiento de las cadenas productivas para recuperar la presencia económica que ha perdido América del Norte en las últimas cinco décadas.
“Es una gran opción para producir, crear empleos y fomentar el comercio sin necesidad de ir tan lejos de nuestros hogares, ciudades, estados y naciones”, indicó.
Los volúmenes de importaciones que realizan los países del resto del mundo, añadió, pueden producirse en América del Norte con menores costos de transporte, con proveedores confiables para las empresas y con la utilización de fuerza de trabajo de la región.
“Desde luego no se trata de cerrarnos al mundo, sino de aprovechar todas las ventajas que nos brinda la vecindad así como la aplicación de una buena política de cooperación para el desarrollo”.
López Obrador terminó su discurso con vivas a la amistad entre los tres países que forman el T-MEC.
“Qué viva la amistad de nuestras naciones, qué viva Estados Unidos de América, qué viva Canadá, que viva nuestra América. ¡Viva México, viva México, viva México”, expresó.