Salvador Rodríguez López

Los primeros cien días de un gobierno se conocen como la “luna de miel” con los ciudadanos, lapso en el que se pone en marcha las primeras acciones de la administración y al mismo tiempo da a conocer los programas que regirán durante su período.
Es tradicional que en estos poco más de tres meses no sean de exigencia a los proyectos comprometidos en campaña ni de solución a las situaciones heredadas, por lo que todo mundo aguarda que una vez concluido ese plazo empiece a verse el dinamismo comprometido, que de no haberlo empiezan los reclamos, algo que ya se observa a nivel federal con marchas en la capital del país y plantones frente a Palacio Nacional, toma de carreteras y amenazas de llevar más lejos las demandas.
El presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Aguascalientes, Pedro Gutiérrez Romo, levantó la voz para exhortar al presidente Andrés Manuel López Obrador que de un golpe de timón “y ya se ponga a trabajar”, porque las señales que ofrecen las calificadoras y organismos internacionales están muy lejos de dar certidumbre a la economía y a los inversores.
El máximo líder del empresariado en la entidad subrayó que aún cuando el mandatario, en su interés de estimular a que las condiciones mejoren, esgrime un discurso de que todo va bien, la gente de negocios sí le da valor a las calificadoras que tienen reconocimiento mundial y por muchos años han sido certeras en sus apreciaciones.
En este sentido, apuntó el directivo, “los números son fríos y no saben de política. Son análisis financieros y están advirtiendo sobre la posibilidad de algunas cosas, de una probable recesión”, por lo que dan la pauta para reorientar el camino y en lo posible evitar el menor daño.
Bajo este marco, la función del presidente de la República es aceptar que los indicios que le dan esas empresas y el mismo Banco de México, deben ser atendidos y resueltos conforme a sus atribuciones.
Precisó que “está bien que en su discurso diga que todo está bonito o que está bien, pero que se ponga a trabajar porque es parte de su labor para lo cual está contratado él y todo su gabinete, en la vida real tienen que actuar”.
Para un amplio sector de mexicanos está claro que son bastantes los datos que señalan que México ya está en recesión leve, por lo que “el gobierno tiene que dar grandes golpes de timón y cada empresario tendrá que tomar sus decisiones propias de invertir, pero la generación de empleo y la sensación de certidumbre política económica deben de aumentar, donde la suma de todas las cosas nos lleven a un buen fin como país”.
Respecto al discurso repetitivo de López Obrador, que le dejaron un país destrozado, “ya empieza a ser obsoleto cada día que pasa”, puesto que ha tenido cerca de siete meses para hacer las adecuaciones, además, “él ya sabía hace más de un año que ganó lo que iba a encontrar, no iba a ciegas y tenía que haberse enfocado desde entonces a resolverlo, pero a la fecha está tratando de ver cómo implementa las acciones y ha creado más incertidumbre a nivel local, nacional e internacional”.
Ya no basta con hacer oídos sordos a las exigencias sociales ni echarle la culpa a los “enemigos” de su gobierno, ha tenido bastante tiempo para que rinda los frutos tantas veces prometidos, por lo que es tiempo de que haga a un lado el discurso de que el país va con vientos favorables, cuando interna y externamente existen datos duros que al menos este año y el próximo puede haber un estancamiento.

MIEDO A LA MUERTE
Hablar de Caronte el barquero de la muerte, del más allá, o del día que habrá de llegar, produce escalofríos en la mayoría de las personas, que pese a reconocer que nadie escapa a ese destino se niegan a aceptarlo y esto es, precisamente, lo que evita que no dispongan el testamento, al suponer que hacerlo atrae a la parca.
Nada más falso, porque es justo en plenitud de las facultades mentales que se debe dejar todo en orden para evitar que se susciten problemas y hasta pleitos familiares por hacerse de la herencia, que puede ser algo mínimo pero demasiadas manos que disputan la tajada que dejó el pariente.
De lo anterior habla la Jueza Sexto de lo Familiar, Verónica Zaragoza, al mencionar que de cada seis juicios sucesorios que atiende el Poder Judicial del Estado sólo uno corresponde a un legado por testamento, los demás son pleitos familiares y obligaciones por quedarse con los bienes.
Subrayó que todo aquel que tenga algo propio, incluso deudas, y esté en plenitud de sus facultades y 16 años o más, es apto de dictar un testamento, y en él manifestar su voluntad del destino de lo propio cuando fallezca.
Eludir o declinar hacerlo es dejar conflictos entre sus allegados que llega al grado del rompimiento familiar y que los tribunales decidan qué le corresponde a cada quien, dándose casos que recurren al amparo para exigir una parte mayor y esto lleva a pleitos interminables que han llegado a durar 20, 25 años o más. Cuando finalmente se da el veredicto, lo que recibe cada uno se reduce por los costos del juicio y el pago que hicieron a los abogados.
Lo contrario sucede cuando se cumple esta función, que da tranquilidad, porque aún cuando alguno de los beneficiarios no estén de acuerdo en lo que recibió de heredad, esa fue la voluntad del extinto.
Una cuestión que ilustra la importancia del testamento sucedió con un conocido del autor de este espacio, al surgir en una plática que su padre sufrió un cambio de comportamiento al quedar viudo, hablaba poco y cuando lo hacía eran respuestas de unas cuantas palabras. Cuestionado si sabía las razones de esa actitud dijo que una de ellas podría ser de lo que iba a pasar cuando faltara, ya que tenía varías propiedades y con siete hijos ya casados seguramente habría problemas.
El consejo fue que la única manera de evitarlo era que hiciera testamento, pero cómo decírselo, dijo, además, con quién acudir. Bueno, habría que buscar el momento, sugiriéndole que fuera con el notario Gabriel Villalobos Ramírez, cuya oficina se ubica a cuadra y media de El Heraldo.
Después de un tiempo regresó para dar la nueva de que sí había lograrlo convencerlo, acompañándolo con el licenciado Villalobos, quien le explicó detalladamente lo que significa el testamento y el porqué había que hacerlo y finalmente firmó el documento. A partir de ese día fue “otro”, a tal grado que “hasta juega con los nietos y con nosotros tiene largas pláticas”, reveló.
Lo contrario sucedió con un matrimonio que tuvo tres descendientes – dos mujeres y un hombre -. Al fallecer el padre sólo dejó la casa, entonces la madre y los hijos se enfrascaron en un litigio por la vivienda y a final de cuentas el inmueble se vendió, dividiéndose en partes iguales el dinero, pero de lo que les correspondió apenas les alcanzó para sufragar los gastos del juicio y como saldo fue el rompimiento total de la familia.

ALLÁ ESTÁ LA RESPUESTA
La exigencia de la Federación de Trabajadores de Aguascalientes (FTA) a la delegación estatal del Infonavit, para que los obreros que ganan menos de 2.5 salarios mínimos reciban un subsidio que les permita obtener un crédito para vivienda, es más que nada una bombita de jabón, porque aquí no va a encontrar la respuesta. Es en las oficinas centrales donde podrán atender esta demanda, pero que debe presentar la CTM para que, de conseguirse, el beneficio sea nacional. Difícilmente se haría sólo para un estado, teniendo en cuenta que la asistencia no es parcial sino general. El dirigente José Alfredo González dijo que “es realmente lamentable” que no se atienda al segmento poblacional de menores recursos, que no obstante tener un monto de crédito más elevado ni así les alcanza para adquirir la casa, por lo que requieren del subsidio, mismo que no se autoriza en la Comisión Consultiva (local) del Infonavit que sólo puede recibir las inquietudes y luego transmitirlas a sus superiores, aunque hacer público el descontento da “caché” y abona la parcela sociolaboral.