Ante la escasez de agua en las presas, y una vez que inició el ciclo de riego, la esperanza está fincada en el periodo de lluvias, que generalmente se presenta en la entidad entre junio y septiembre. De lo contrario, se tendrán que contemplar alternativas que permitan brindar apoyo al sector del campo, tanto agrícola como ganadero.
Juan Manuel Flores Femat, secretario general de Gobierno, manifestó que, por lo pronto, prevalece la alerta por sequía extrema que afecta al país en general, y particularmente Aguascalientes tiene que hacer frente al riesgo, pues las presas se encuentran en su capacidad mínima de almacenaje.
Refirió que cultivos de municipios del norte del estado, que se abastecen de agua de la presa Plutarco Elías Calles, comenzaron a recibir agua, desde el domingo pasado, para el primer riego, que si bien, en gran parte tienen ya tecnificado sus sistemas y esto permite hacer mejor uso del vital líquido, no ocurre en todas las hectáreas a donde se debe llevar el riego, y todavía hay algo de desperdicio del vital insumo.
Una realidad sobre la que se debe trabajar urgentemente, para estar preparados, es que, de no llegar las lluvias en el tiempo que se espera, se comprometería el segundo riego y, por ende, el ciclo de cultivos que dependen de este sistema, en tanto que las zonas de temporal también mantienen la esperanza de que caigan las precipitaciones a tiempo, toda vez que, en este año, no se ha tenido ninguna precipitación que permita tener humedad en las tierras, siquiera para prepararlas.
Por lo pronto, expuso que el primer riego está garantizado, pero no se tiene la certeza de que ocurra lo mismo para el segundo baldeo que se necesitará.
Flores Femat refirió que, a estas alturas, comienzan a sentirse los efectos negativos de la sequía que azota a gran parte del país y se teme que el campo local no lo resista, de ahí que se tendrá que trabajar de la mano con productores que comienzan a sentir la crisis, particularmente los del sector lechero, ante la falta de pasturas y el aumento de los alimentos y que, ante la eliminación de los fondos que iban dirigidos al sector primario, ahora se encuentran con poco ámbitos a los cuales recurrir.