Frente a la inminente legalización del consumo lúdico de la marihuana, el Centro de Investigación y Desarrollo Empresarial aseveró que los próximos diputados federales deberán elaborar las reglas de operación claras en diferentes enfoques como el económico, ya que es un producto con una alta demanda y con un mercado de 130 millones de dólares anuales.

Alberto Aldape Barrios, director del CIDE, señaló que este producto puede ser un sector de alta generación de empleos y de recaudación de impuestos para el Gobierno. Y desde el ámbito económico, el hecho de que la SCJN haya otorgado este fallo puede liberar una economía beneficiosa para algunos estados con un alto grado de marginación.

Es importante observar que este fallo implica que se abre la oportunidad para regularizar a toda una industria, ya que no se limita al producto final que se fuma, sino a la industria del cáñamo que ha servido para elaborar papel, textiles y una serie de productos que pueden formar parte de esta cadena productiva.

Ahora lo importante es que los diputados federales diseñen las reglas claras en cuanto a la producción, cosecha, comercialización de los productos y subproductos que genera la marihuana.

Recordó que la ley general ya está aprobada y la Suprema Corte de Justicia de la Nación acaba de decir que no es inconstitucional y aparte del uso medicinal y de investigación se puede hacer el consumo lúdico, pero el asunto ahora es avanzar hacia las reglas de cómo se tiene que hacer la cadena productiva, la certificación de las semillas, cuánto se podrá producir, cómo se hará la selección y la comercialización.

Estos temas son los que la próxima Cámara de Diputados deberá trabajar para integrar la reglamentación y un gran paso de inicio será que estudien y analicen las experiencias legislativas de esos países y estados que han regulado este producto, a fin de tomar las mejores decisiones políticas a favor de los mexicanos.

Entre los países que han legislado se encuentran Chile, Colombia, Uruguay, en America del Sur. Los estados de California y Colorado en Estados Unidos y algunos otros países europeos.

También se tendrán que diseñar esos aparatos electrónicos para medir la cantidad de marihuana en sangre y todo esto forma parte de la reglamentación que implica temas económicos, salud, impacto social y las reglas dentro de los sitios de trabajo.