Diana Gante
Agencia Reforma

Cd. de México, México.-Cambiar el modelo energético actual, que privilegia a las energías fósiles, a una mayor incorporación de energías renovables permitirán que el superávit económico para 2050 sea 82.3 por ciento mayor respecto a continuar con el esquema de la presente Administración.

De acuerdo con el “Análisis Macroeconómico de la Transición Energética en México: Propuestas para un Plan de Crecimiento Verde”, si para 2050 se continúa con un escenario donde se priorice la energía de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que emplea combustibles fósiles, el superávit económico en 2050 sería de 471 mil millones de dólares, pero con un modelo ‘verde’ o renovable, sería de 859 mil millones de dólares anuales.

En dicho estudio, elaborado por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), Iniciativa Climática de México (ICM) y Angora Energiewende, también se contempla un escenario de mediano plazo para 2035.

En este caso, se contempla que con el modelo de la actual Adminsitración, el superávit sea de 307 mil millones de dólares y con un escenario verde sería de 342 mil millones de dólares, un 11.3 por ciento mayor.

“Los resultados del modelo arrojaron que el mantenimiento de la política actual dará prioridad a los ingresos de las compañías eléctricas (pero únicamente en el corto plazo), y que no habría progreso de las energías renovables.

“Por otro lado, un desarrollo verde generaría mayores tasas de crecimiento económico y de empleo, menores niveles de emisiones y, en última instancia, mayor bienestar social”, refiere el documento.

La Administración del Presidente Andrés Manuel López Obrador tiene el objetivo de privilegiar a la CFE ante la generación renovable de privados, al punto de impulsar una reforma energética en materia eléctrica, aprobada en marzo pasado, y que actualmente se encuentra suspendida por el Poder Judicial, por lo que la reforma de 2013 sigue vigente hasta no tener una resolución final.

En respuesta, el estudio considera que el País necesita un plan de crecimiento verde, con un camino sostenible con el medio ambiente y bajo en carbono que ayude a minimizar los impactos ante crisis como la de Covid-19, y una mejor recuperación económica.

“La diferencia entre una recuperación tradicional y una verde es el diseño para estimular inversiones, sectores y proyectos que desvinculen actividad económica y emisiones, generen ahorros a largo plazo y beneficios sociales”, según el estudio.

Al respecto, Philipp Hauser – asociado senior de Angora Energiewende, dijo que México es un país con gran potencial de recursos naturales y energías renovables que deberían ser aprovechados para generar mayores beneficios para su población.

“Un país como México, que tiene esta abundancia de recursos naturales, tiene que ser un país que se beneficiaría mucho más la transición energética que otros porque hay una diversidad de energía solar, eólica, hídrica y hasta geotérmica que es única en el mundo.

“Entonces, si algún país tiene que beneficiarse en su ámbito económico, social y ambiental tiene que ser México, y este fue el principio de la idea de hacer un estudio para mostrar que una trayectoria de desarrollo con las energías renovables podría traducirse en beneficios para la población”, apuntó Hauser.