Dulce Maria Carranza Rojas
Agencia Reforma

Cd. de México, México.-Para Baltasar Garzón, miembro de la misión de observadores electorales del Grupo de Puebla, la elección en Ecuador llega en un momento histórico para América Latina, no solo por la pandemia del nuevo coronavirus sino porque, desde su punto de vista, se está consolidando un movimiento progresista en la región.

A decir del ex juez español, lo que se necesita hoy en Latinoamérica son dinámicas más plurales y mucho más sostenibles en la política.

Los ciudadanos, dice, hoy se han vuelto más exigentes, y este domingo no irán a votar con “cheques en blanco”, sino con un nivel de concienciación más profundo de lo que esperan de la clase dirigente.

“América Latina, como en muchas otras ocasiones, lo que ahora mismo está demostrando es que hay un ala progresista que combate el plan conservador tradicional de hacer política”, dijo Garzón en entrevista con REFORMA.

“Veo que las generaciones más jóvenes y la ciudadanía en general quieren algo diferente, se están quebrando los esquemas tradicionales”.

En este sentido, el ex juez señala que las formaciones políticas deben hoy en día abordar los problemas reales que afectan a la ciudadanía y no los corporativos.

“Tienen que dejarse de mirar el ombligo y centrarse en políticas reparadoras, en políticas de sostenibilidad, de protección del medio ambiente, de dinámicas que combatan realmente la pandemia”, apuntó.

“Cuando hablo de progresismo y de progresividad me refiero a que hay elementos en la sociedad en nuestras vidas que ya no admiten un planteamiento conservador, porque tenemos tales desafíos enfrente que la única forma de afrontarlos es ese cambio de paradigma, ese aumento de responsabilidad y de exigencia de cambio que necesariamente tiene que ser hacia adelante”.

Tras una primera vuelta en la que tardó en conocerse al segundo lugar que pasaría al balotaje, hoy se mide en las urnas Andrés Arauz, de izquierda y discípulo del ex Presidente Rafael Correa, contra Guillermo Lasso, ex banquero de derecha.

Los ecuatorianos saldrán a votar en medio de un fuerte repunte de casos de coronavirus, especialmente en Quito, donde la lista de espera por una cama en las Unidades de Cuidados Intensivos supera las 100 personas. Sin embargo, a decir de Garzón, quien llegó al país sudamericano hace unos días para participar en la misión de observadores electorales, se percibe calma en la ciudadanía y una voluntad de participar en el proceso.

Cuestionado sobre si la dura situación sanitaria es un aliciente para que los ecuatorianos acudan a las urnas, el ex juez reconoció que definitivamente hay un impacto.

“Creo que el nivel de exigencia de la ciudadanía frente a los políticos ya pasa de la complacencia tradicional de que todo da igual, de que ya sabemos que los políticos mienten, a decir: ‘Comprométanse, pero comprométanse de una vez porque no se puede jugar con nuestra salud'”, consideró.

“Creo que el nivel de concienciación y de responsabilidad con el que se va a ejercer el derecho al voto es mucho mayor. (Los ciudadanos) van a dejar al margen las palabras huecas, van a ir a lo esencial, eso quiere decir que nos podemos encontrar con un resultado en el que la lectura sea realmente cuál ha sido el candidato que más credibilidad transmite y no cuál ha tenido más marketing”.

Respecto a la posibilidad de un resultado apretado esta noche que pueda inquietar a la ciudadanía, Garzón dijo que mientras haya transparencia por parte de las autoridades y que las formaciones políticas puedan acceder a los datos en tiempo real “puede y debe darse una jornada electoral absolutamente tranquila y pacífica”.