Iris Velazquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El modelo educativo implementado por el Gobierno mexicano durante la pandemia por Covid-19 consiste en que alumnos y padres de familia se saturen con tareas en casa, sin que se garantice el aprendizaje, señalaron especialistas.

En el foro virtual “Desafíos del sistema educativo y el derecho a aprender en el confinamiento por la pandemia de Covid-19”, José Ángel Rodríguez, del Comité de los Derechos del Niño de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), señaló que los estudiantes deben cumplir con una lista de tareas y se enfrentan a complejidades tecnológicas.

“Muchos padres, madres, me han comentado: ‘mira, este asunto me sobresatura’. Es decir, si mi niña de por sí le cuesta concentrarse en clase, imagínate en la casa. También preguntan ‘pero por qué mandan tanta tarea, pero tanta, tanta y tanta y de paso exigen de que su tarea se envíe en un formato específico, PDF, que no se mande en Word”, expuso.

“Una cajera de un auto mercado me dijo: ‘¿y cómo hacemos lo que cumplimos las labores esenciales, si no tengo tiempo para estar con mi hijo para ayudarlo con sus tareas?'”.

Rodríguez llamó a que, ante esta contingencia, los Estados realicen su máximo esfuerzo para cumplir con las metas de aprendizaje de los educandos.

Apuntó que uno de los obstáculos de aprender desde casa es la brecha tecnológica debido a que no todos los alumnos tienen acceso a computadoras o internet.

Para David Calderón, presidente ejecutivo de Mexicanos Primeros, el sistema Aprende en Casa obedece sólo a las consideraciones de autoridades educativas y deja de lado la opinión de los educandos.

“¿Cómo podríamos juntos encontrar una solución, cuando los gobiernos más poderosos del mundo, cuando las sociedades más avanzadas tienen respuestas torpes. No escuchar a los niños ya no por virtud, sino por necesidad, es una tontería”, consideró.

Mencionó que en un sondeo realizado por la organización, más de la mitad de los maestros sigue en contacto con sus alumnos, pero resaltó que la principal responsabilidad recae en los estudiantes y padres de familia.

Sin embargo, dijo, algunos tutores no tienen tiempo de guiar a sus hijos.

Indicó que este encierro resaltó vicios en el sistema educativo y pidió considerar que no se trata de realizar sólo dictados o de estudiar lo que viene en el examen, sino impulsar el aprendizaje.

Para el experto en educación, esta es una oportunidad para mejorar la enseñanza en México.

“Yo veo esta emergencia como un apagón, como la llegada de una gran ola. Todo lo que estaba por caerse, que se caiga y que se vaya y lo que permanezca, sin duda, será mucho de lo más auténtico y mejor enraizado”, expresó.

Manuel Gil Antón, profesor investigador del Centro de Estudios Sociológicos de El Colegio de México, señaló que es necesario que los alumnos cuenten con un guía.

Refirió que en algunos hogares los padres no tienen disponibilidad por sus trabajos y, en otros casos, pese a tener voluntad, estos no tienen los conocimientos necesarios para asesorarlos en determinadas materias.

“He hecho el cálculo y creo que en el 40 por ciento de los hogares, los alumnos tienen un nivel educativo superior al de sus padres”, afirmó.

“Entonces, cuando requieren preguntar algo, se topan con un padre o una madre que está dispuesto a ayudarles, pero no tiene esos conocimientos porque la distribución de conocimiento ante la sociedad ha sido de una manera crudamente desigual.

“Yo creo que por lo menos en México, la Secretaría de Educación Pública pensó que lo más democrático era usar la tele y el radio. Hacen que entre la escuela como la institución que atarea. Me parece que hemos visto que la escuela es una entidad atareadora, que cuando evalúa es una entidad atareadora y parece que está diseñada para que esté atareado, atontado, haciendo tarea, pero no aprendiendo”.