Frida Andrade
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-En el segundo aniversario de la entrada en vigor del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), una de las preocupaciones es la política energética que adoptó el País, pues empresas extranjeras argumentan que no respeta los compromisos del acuerdo comercial.
Esta discrepancia complica la relación entre México y sus socios, advierte un reporte del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
«La desconexión entre la política energética en México y las prioridades en otros países signatarios del Tratado es tal vez el riesgo más apremiante para asegurar una relación comercial más armónica en la región.
«Aunque la iniciativa de reforma energética propuesta en 2021 –que habría generado conflictos con las disposiciones del T-MEC en cuanto a inversión, comercio transfronterizo de servicios, medio ambiente y empresas propiedad del Estado– no fue aprobada, el tema se mantiene como una preocupación para miembros del Gobierno y Congreso estadounidenses y para distintas agencias del Ejecutivo federal», expuso.
Recordó que todavía no queda descartada la posibilidad de que exista una solicitud de un panel de solución de controversias, por parte de los socios comerciales de México, para abordar los posibles conflictos entre la política energética mexicana y el T-MEC.
También señaló que si bien el intercambio comercial agrícola de la región Norteamérica se ha beneficiado por la implementación del Tratado, existen conflictos entre México y Estados Unidos.
Por ejemplo, la aprobación de productos biotecnológicos se ha rezagado en México, donde no se ha aprobado ninguna solicitud desde 2018.
Así como el decreto presidencial referente a la prohibición de importaciones de maíz transgénico y glifosato para 2021.