Iris Velázquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El coronavirus ha traído muerte, dolor físico, contagios, confinamiento y problemas económicos, lo que ha generado una emergencia en materia de salud emocional, alerta María Elena Medina-Mora Icaza, titular del Comité Técnico para la Atención de la Salud Mental de la UNAM.
Quienes sintieron en carne propia al virus, porque enfermaron o porque perdieron a alguien cercano, lidian con ansiedad, estrés y depresión, precisó.
Además, hay quienes no han padecido al Covid de forma directa, pero temen contagiarse o han sufrido la pérdida de recursos económicos, lo que agrega presión y estrés a las personas, muchas de las cuales ya arrastraban alguna afección mental.
Las características de la emergencia sanitaria complicaron todos los procesos, por ejemplo, no permitieron a las personas despedir a sus familiares, lo que también ha causado estragos, advirtió.
“Esta incapacidad de tener estos rituales que amortiguan el duelo y (por otra parte) en muchas ocasiones esto viene con un incremento en la pobreza, mueren los papás, cuando mueren las personas que son sostén y quedan en la indefensión”, expuso.
“Es normal que se sienta miedo, que tengamos este miedo importante ocasiona mucho estrés y mucha ansiedad y hay personas que les va a costar mucho trabajo salir”, agregó.
Medina-Mora señaló que aunque no existen datos sobre quienes padecen trastornos mentales por la pandemia, encuestas realizadas por la vía virtual o telefónica coinciden en que los adultos jóvenes son los más afectados.
Ante síntomas como fatiga, tristeza, indicios de depresión, pidió como primer paso aceptar que los sentimientos negativos son comunes en este ambiente de pandemia, después exteriorizarlos y en casos graves aconsejó buscar ayuda.