La presidenta de Unidos por el Profesionalismo Inmobiliario Nacional (UPIN), Rosalía Gutiérrez Rodríguez, ha lanzado una advertencia sobre la creciente incidencia de estafas inmobiliarias perpetradas por individuos que se hacen pasar por agentes autorizados. Estos estafadores engañan a los interesados ofreciéndoles «casas de oportunidad» mediante el uso de documentación falsificada.

Gutiérrez Rodríguez describió un modus operandi alarmante: viviendas abandonadas son puestas en alquiler por personas que falsamente afirman representar a los propietarios, engañando así a los incautos para que realicen pagos por una propiedad cuyo control real no poseen. «Encuentran una casa abandonada, la acondicionan mínimamente y la ofrecen en renta, creando la ilusión de una transacción segura, cuando en realidad es un fraude», detalló.

Estos delincuentes se valen de documentos falsos para legitimar operaciones sobre propiedades identificadas como abandonadas por sus dueños durante años, solicitando pagos iniciales por conceptos de enganche o reserva.

Gutiérrez Rodríguez reveló que se detectan al menos tres casos mensuales en los cuales compradores entregan fondos a estos falsos agentes, perdiendo su dinero al descubrir la ilegitimidad de la operación. Advirtió sobre el riesgo de responder a anuncios en redes sociales o plataformas como Marketplace, donde se promocionan estas propiedades fraudulentamente.

Para evitar caer en estos engaños, la representante de UPIN instó a los interesados a ejercer una cautela extrema ante ofertas inmobiliarias excesivamente atractivas, especialmente aquellas que prometen terrenos a precios irrisorios. Resaltó que, tras realizar un primer pago, los estafadores suelen desaparecer con el dinero.