Rolando Herrera
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Las conferencias matutinas del Presidente Andrés Manuel López Obrador no son un ejercicio de transparencia como lo presume el propio Mandatario, tampoco abonan a la rendición de cuentas debido a la sistemática reproducción de mentiras y media verdades que se emiten en ellas, consideraron especialistas.
Al participar en un foro organizado por Causa en Común, Jacqueline Peschard, ex comisionada del Instituto Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública (IFAI), lamentó que desde la tribuna presidencial se difunda información falsa que deteriora el debate público.
“Las mañaneras han invadido el espacio de la comunicación social con información dudosa, cuando no francamente falsa. Y, además, quien difunde la información es el que tiene la más alta magistratura del país y utiliza el espacio de los medios públicos para difundirlo”, señaló.
Peschard, quien fue presidenta del IFAI de 2009 a 2013, consideró que al difundir información falsa o dudosa desde el gobierno se secuestra el significado de lo que es información pública, pues ésta debe estar referida a hechos demostrables y obligatoriamente debería estar documentada.
“La consecuencia de que se engañe a la población con esta información ambigua, sino es que francamente falsa, es que se está utilizando el propio espacio público para difundirla y, entonces, hay una suerte de captura del espacio público por parte de las mañaneras”, indicó.
Para Enrique Cárdenas, director de Signos Vitales, las mañaneras siguen la estructura de la comunicación implementada por gobiernos populistas, en la que se busca afianzarse en una posición política hablándole a su electorado, creando enemigos y mintiendo sistemáticamente para resbalar responsabilidades o generar adherencia a su causa.
“Las mañaneras no son meras sesiones informativas del Ejecutivo federal, sino por el contrario, se han consolidado como una estrategia para gobernar a través de la estigmatización, la polarización y la reproducción de mentiras”, enfatizó.
El periodista Mario Campos consideró que las conferencias, realizadas de lunes a viernes en Palacio Nacional, constituyen la manera de gobernar de López Obrador.
“La mañanera no es un canal de comunicación del gobierno, la mañanera es el gobierno. A veces pareciera que el gobierno es lo que ocurre de las siete a las nueve de la mañana y ahí se acabó. Las prioridades públicas se establecen ahí. Los temas de buena parte de la agenda pública se establecen en ese espacio de dos horas”, indicó.